Un pequeño gran Hombre

Mensaje del Director

Evangelista Yiye Avila

Evangelista Yiye Avila

Muchas veces nos  preguntamos  porque un hombre no camina al ritmo de sus compañeros y la respuesta ha sido,  porque tal vez escucha el sonido de un tambor diferente.  En la dimensión insondable y majestuosa de la eternidad que nosotros aun no conocemos ni  transitamos todavía, aunque lo deseamos ardientemente, los sonidos suenan acabadamente perfectos, sublimes y tan hermosos, cual ningún oído humano ha percibido todavía.  Esos sonidos cautivaron seguramente tu corazón hermano Yiye ¿Cómo podías resistirlos? y ellos te tomaron de entre nosotros para llevarte a las alturas desde donde se vive  la eternidad. ¡Alabado sea Dios!

 

¿Qué nos pasó, que no supimos darnos cuenta de ese instante fugaz? ¿Estamos tan atareados, o distraídos, acaso; inmersos en nuestro trabajo y preocupaciones, que no sentimos que un  miembro de nuestro cuerpo se apartó de nosotros, cuando dejamos de oir tu voz  el 28 de Junio de este año?

Cuando tus ojos ven lo que a nuestros ojos no le es permitido ver aun; habrás comprendido el porqué de tanto sacrificio, soledad, lágrimas,  pérdidas y luchas y que poco significan actualmente frente a la realidad que ahora plenamente puedes gozar y que ya nadie te podrá quitar. Dios va a recompensar tu trabajo y tu esfuerzo, que no nos fue dado a nosotros evaluar y menos juzgar.

Deseamos enviar nuestro afectuoso saludo fraternal desde Montevideo, Uruguay a todos nuestros hermanos de la Iglesia de Dios Pentecostal en Camuy y en todo lugar, somos uno en Cristo a pesar de que nos congregamos bajo distintas denominaciones locales, porque los nombres no pueden separar lo que Cristo ha unido.

Para culminar nuestro pequeño recordatorio, deseamos hacerlo con una frase imborrable que aún resuena y continuará resonando hasta que Cristo regrese.-

¡CRISTO VIENEEEEE!

Así será hermano Yiye hasta pronto