Un pequeño pasito hoy…

El tiempo no se detiene. No es algo que se pueda comprimir, encerrarlo en depósitos para que no escape o recuperarlo después que se ha perdido. Es algo en constante movimiento y siempre en la misma dirección;  — hacia adelante.
Nuestra propia existencia está signada por el tiempo. Nacemos, crecemos, nos desarrollamos y luego… nos desvanecemos. ¿Que pasará con cada uno después de desaparecer?  Esa es la profunda pregunta que nos tendríamos que formular honradamente hasta encontrar una respuesta satisfactoria.

Nuestro presente es el hoy y de la forma en que se actúe será el futuro que disfrutaremos. Nadie es tan perfecto para nunca equivocarse, ni tan autosuficiente como para no necesitar ayuda. Puedes continuar como hasta ahora, es tu derecho y tu decisión o puedes comenzar a cambiar tus pensamientos y comprender que solo no puedes y ese es el primer gran paso para que tus cosas realmente cambien. Cuando cambian los pensamientos pues todo lo demás cambiará.

Acepta de corazón la ayuda que Jesús te ofrece hoy; pídele que sea tu Señor y Salvador. Cree en Él como tu proveedor y no te preocupes más de que pasará contigo cuando te desvanezcas, Él se ocupará de Ti.

Quieres pero ¿no sabes como? Te ayudaré.  Repite conmigo:

“Señor Jesús, yo te acepto ahora como mi único y suficiente salvador. Perdona todos mis pecados y aunque hay cosas que no entiendo, ayúdame a vivir desde ahora conforme a tu voluntad y transformame en la clase de persona que quieres que sea”  Amen.

¡Un pequeño pasito hoy, te abrirá las puertas de la eternidad mañana.  Este es el momento de tu decisión!

¡Hoy es el día!