Mensaje del Director:
¿No puedes con algo en tu vida? Conozco al que si; puede. Rocío era la segunda por nacimiento de tres hermanos. Ocupar el lugar entre su hermana mayor Carmen y su hermano menor Gustavo no fue lo mejor para ella. A pesar de que sus padres procuraban no hacer diferencias entre ellos, la realidad de hecho existía. La situación económica de la familia no era desahogada. El cumpleaños de 15 de su hermana mayor fue el único que se festejó, no lo hubo para ella. Resignada muchas veces a conformarse con usar prendas de vestir que su hermana dejaba de usar. Las atenciones muchas veces se repartían entre su hermana mayor y el menor. Aunque no solía quejarse de hecho le dolía y mucho. No fue una mujer amargada pero su vida fue la de ser avara y encerrada en si misma. Jamás suplicó por ayuda, poco dada a compartir solo se quebró cuando una enfermedad terminal acababa con su salud. Gracias a que aceptó a Jesús; obtuvo al fin su mejor regalo.
¿No puedes con algo en tu vida? El enfoque y la visión.
Sin visión el pueblo muere, leemos en Proverbios 29:18. Para hacerlo más sencillo, sin una meta conquista o propósito no es posible un resultado feliz en la vida. Muchos acortan la felicidad de su existencia por no tener definida una visión de la vida que desean vivir. Pero solo con la visión por excelente que sea, no alcanza para lograr algo sino está acompañada con un enfoque. Alguien puede desear ser Astronauta, entonces debe enfocarse en cómo llegar a serlo. Estar dispuesto a no distraerse y prepararse esforzadamente, sortear obstáculos, tropiezos, desdén burlas y envidia. Eso es enfocarse en la visión y ser impermeable a todo con tal de lograrlo. Desde luego también valor confianza y perseverancia. Ahora si eres de los que escurren el bulto a la primera ocasión suscripto al «no puedo» No creo que logres algo valioso o de provecho. Nadie puede saltar al último escalón sin antes, subir por los anteriores. No dilapides tu vida en cosas inútiles.
¿No puedes con algo en tu vida? Voluntad y decisión.
El 30 de Junio de 1954 en Lausana Suiza, se jugó lo que fue llamado luego el partido del siglo. La semifinal del Campeonato Mundial entre Hungría, la sensación del momento y Uruguay el anterior Campeón del Mundo. Faltaban solo 15 minutos para terminar el encuentro y Hungría ganaba por 2 a 0. Pero en ese preciso instante las cosas cambiaron. Juán Eduardo Hobberg nacido en Córdoba Argentina y nacionalizado Uruguayo puso el encuentro 2 a 1. Y faltando 4 minutos el mismo jugador logró empatar el encuentro. Su emoción fue tan grande que sufrió un paro cardíaco. Mediante atención médica fuera del campo pudo recuperarse e increíblemente terminar el partido y también el alargue. En aquel entonces no se permitían los cambios de jugadores. Tan grande fue el amor por la causa que Hobberg continuó jugando hasta culminar el encuentro arriesgando su vida. Nadie podía exigirle tal sacrificio, pero él decidió estar dispuesto a hacerlo y lo logró.
¿No puedes con algo en tu vida? Jesús si puede.
La resignación de Rocío, la visión de alguien y la hazaña en el deporte; son elecciones voluntarias y personales. No es algo que cada persona no pueda cambiar luego si lo desea. Lo cierto es que nadie nace siendo creyente en Dios, eso es algo que en un momento determinado debe resolver. Nadie puede alegar ignorancia en cuanto a esto, el Señor mismo se ha encargado de darse a conocer. Y coloca frente a cada ser humano, la decisión de aceptarlo y obedecer o rechazarlo. Unos pueden decir no creo que exista, otros creo a mi manera. Un tercero manifiesta creer y estar dispuesto a seguirlo. En las tres circunstancias habrán consecuencias. Pero los terceros recibirán la mejor parte, una nueva asignación conforme a la palabra «Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas» Muchos no pueden encontrar su verdadero lugar en la vida pero Jesús; si puede hacerlo.
Muy apreciado lector:
Puesto que somos todos diferentes, las vivencias también lo son. Después de bautizados en el agua fuimos invitados a una reunión de obreros. Algunos concurrimos, otros no lo hicieron. Cada historia de vida es diferente y aunque no me agrada hablar sobre mi, en ocasiones puede ayudar a alguien. A los 40 días exactos del bautismo, fui llamado a abrir la primera parte de cada reunión en la Iglesia principal. Después de 2 meses comencé a predicar en Anexos, pequeñas iglesias en distintos barrios. Luego a predicar en todo el territorio multitud de veces, madrugadas, mañanas tardes y noches. Fui llamado después a hacer una escala horaria de 8 horas del programa radial de la Congregación. Separado después primero a Diácono y luego al Presbiterio por misericordia de Dios y Pastor Dirigente de varios anexos. Con esto creo que es suficiente para que veas que la vida de un creyente puede ser muy activa. Y te lo cuento porque muchas veces se desconoce lo que puede pasarte cuando aceptas a Jesús. Desde luego tu vivencia nunca será como la mía, pero si te esfuerzas, puede ser mucho mejor. ¿Dudas? Te escucho.
