Cumplir. Sabremos cumplir. Una promesa que demanda cumplimiento

Mensaje del Director:

Cumplir. Sabremos cumplir, sabremos cumplir. Es el voto que el alma pronuncia y que heroicos sabremos cumplir. Estas estrofas llenas de ferviente entusiasmo y decisión, pertenecen al Himno Nacional Uruguayo. Fue la llama que inflamó los corazones de aquellos heroicos compatriotas que dieron su vida para darnos libertad. Aunque hoy esa libertad, pueda cuestionarse en virtud de muchas circunstancias. Indigencia, falta de empleo, vivienda decorosa y oportunidades igualitarias. Las promesas superan la concreciones y el doble discurso  la comprensión de las masas.

La antorcha parece apagarse, como el sueño desvanecerse

De todas formas estamos muy lejos del ímpetu, ardor y sueños de aquellos visionarios de otrora que nos legaron la independencia. Hoy los sueños de muchos se reducen a lo estrictamente personal. Se conjuga todo en el yo, sin preocuparse de tu y él. Y mucho menos aún en nosotros, vosotros y ellos. Se presume conocer las necesidades del prójimo, pero en el fondo no es para ayudarlo. Sino para ofrecerle la soluciones preparadas que se tienen a la mano  para vender. Las necesidades de muchos aumentan las riquezas de unos pocos. Mientras tanto las cuentas bancarias llegan a seis y más cifras.

¿Sabremos cumplir?

No me molesta en absoluto esta forma de pensar y actuar en el mundo secular. El hombre y la mujer sin Dios no se maneja con los códigos que controlan nuestros actos. No los conoce ni los ha aceptado, por lo tanto no tiene la obligación de obedecerlos. Pero ¿qué hay de nosotros? Nadie nos obligó a ser cristianos, con convicción y en pleno goce de nuestra voluntad, aceptamos serlo. Por qué nos cuesta tanto cumplir. ¿Por qué ese deseo de mimetizarse con la cosas del mundo, al punto que ya no se nota la diferencia? Han cambiado la promesa de Cristo, de añadir; por las promesas de hombres.  en realidad, no queremos cumplir.

Si existe una diferencia, debe ser notoria

Pero no, nadie quiere ser diferente, hasta se visten igual. Ya no es necesario imaginar ¿para qué? se ve a simple vista. Debemos hablar verdad el uno con el otro y hoy se miente en la propia cara del semejante. No se debe hurtar pero muchos se apropian de lo ajeno aun en plena congregación. Se le escamotea al mismo Dios en los Diezmos y Ofrendas. Se blasfema el nombre del Señor y se abochorna a los demás creyentes. Y tú, no te golpees el pecho, por cuanto pides prestado y no devuelves. Y tú, que repartes folletos en la puerta de tu iglesia. Pero ni siquiera saludas al que se sienta tu lado en el templo los Domingos. ¿no sabes cumplir?

No olvides su Promesa

¿Es esa la forma de sacar a los adictos de la droga y la prostitución de las calles? ¿Es el Halloween una fiesta inocente para los niños o una manera de introducirlos en el mundo de lo oculto? Tú eres padre y madre por lo tanto, responsable. Y tú cristiano ¿por qué haces lo mismo? Te olvidaste de las promesas de tu creador. Que lo buscaras primero a Él. Si pudieras creo que apartarías al propio Jesús y le dirías. Apártate de Mi Señor, voy a sacar un préstamo, poner mi negocio, voy a ser millonario y luego voy por más, quédate con tu promesa. Es necesario hacer esto sin dejar de hacer lo otro. ¿Cuantas ingratitudes más debe soportar nuestro Señor antes de su vuelta? Se enfrió el amor y  te olvidaste de cumplir.

¡Debemos Cumplir!

Recordemos la palabra del mismo Señor a su siervo, en los últimos tiempos (los actuales) Él mandó que todo hombre se arrepienta.  Hoy es el día decisivo. No hay nadie que no tenga algo de qué arrepentirse, y nos incluimos. Así que respetemos nuestro compromiso, limpiémonos de toda impureza y con buena conciencia corramos la carrera que tenemos por delante. Ya somos más que vencedores con tal de no apartarnos del camino. Dios es grande. Que venga su reino y se haga su voluntad, es nuestro sincero anhelo ¿que espera Dios? Nuestra fidelidad. Amén.-