Un canto a la Libertad

Un canto a la libertad. Creer y no poder hablar. Hace pocos días un líder religioso, expresaba en medio de críticas y admiración, su pensamiento. Digo su pensamiento pues de eso se trata. Es común, que una persona se atribuya el derecho a expresarse en nombre de todos los demás. No importa en qué ámbito ocurra, sucede todo el tiempo. Pero que ello sea de uso frecuente no lo constituye en verdad. El periodista piensa habla o escribe desde su óptica, acerca de lo que gusta a la gente. Pocas veces desde el ángulo personal, sino como la voz de un grupo. Lo irónico y no me gusta en absoluto, es que me incluya en sus opiniones. Como todos, tengo el derecho a pensar cómo quiero y expresarlo libre e independientemente de los demás. Pero eso al parecer no es posible en ciertos lugares.

 Nos encanta hablar de libertad, pero nos cuesta convivir.

A todos nos gusta vivir en libertad, pero lamentablemente muchos no disfrutan de ella. Pese a las limitaciones que impone la naturaleza, podríamos decir que el ser humano nace libre. Luego el mismo u otros lo esclavizan de alguna forma. Nuestra constitución debe proteger no solo la libertad de culto, sino también la libre expresión del pensamiento. ¿Por qué entonces, una persona independientemente de su profesión  en la sociedad, no puede manifestar sus creencias? Tal el caso de una Senadora de la República de Uruguay. En una oportunidad se le criticó porque citó palabras de la Biblia en un templo Evangélico. El ocupar un escaño en la cámara de senadores, no inhibe su derecho a opinar en un ámbito privado.

Que se entiende por Laicidad.

Es muy frecuente que las opiniones personales, alteren el significado de muchas frases. Nuestro país el Uruguay es un Estado Laico, pero ello no significa que sea ateo. Significa qué desde el punto de vista jurídico, no existe religión  en la Constitución del Estado. Ello no debe entenderse como que cualquier persona que forme parte del gobierno no la tenga. Lo inadmisible, además, es que no se le permita expresarlo. Hay personas que admiten con actitud desafiante y desprecio, soy profundamente laicista. Con ello lo que quieren decir no es otra cosa, de que no están dispuestos a reconocer a Dios. Se oponen a escuchar a los qué si creen, no porque piensen que no existe. Saben muy bien que existe, solo que se niegan a reconocer su autoridad y sus mandamientos. El Estado y su Constitución no tienen religión, pero cada cual es libre de tenerla o no.

¿Es cierto que hay separación?

Bien se ha dicho y es verdad, el ser humano es una contradicción caminante. ¿Cómo es posible que un líder de una religión, afirme que hay separación entre ella y un Estado? Cuando él es miembro de un Estado soberano, reconocido por casi la totalidad de los otros Estados. Tiene su propio territorio, su escudo, su bandera, sus autoridades y embajadores acreditados en muchos países. ¿Dónde está la separación? Hablando en términos que comúnmente utiliza gran parte de la juventud, podríamos decir que aquí, algo no cierra. Otros grupos religiosos, forman parte del propio gobierno y tampoco sufren oposición y se expresan dónde prefieran. La oposición y el rechazo, la sufrimos los evangélicos.

Pero si existe separación y es la existente entre Religión y Evangelio.

La comprensión absoluta de estos vocablos es de crucial importancia para Ud. que lee este  artículo. Uno lo mantiene en la periferia de las cosas, lejos del verdadero fundamento. El otro le promete, lo que solamente él, puede cumplir. Aquí hay una gran diferencia. Una cosa es estar cerca de la fuente. Otra muy distinta es, dentro de la misma. La religión es el deseo humano de encontrar un vínculo entre el y la divinidad, Dios o Dioses. Un intento por conocerlo y encontrarlo. El Evangelio, es la decisión de Dios, por reconciliarse con el hombre por medio de un Salvador. No es una doctrina o religión, sino una relación personal con el Creador. Evan- gelio es una palabra griega compuesta. Significa, buenas nuevas o buenas noticias. ¿cuál es la buena noticia? Que existe un salvador llamado Jesucristo y es la mejor noticia de todas. Procure conocerlo, ninguna religión lo puede salvar.