Deja atrás tu pasado. Dirígete al futuro.

Deja atrás el pasado. Dirígete al futuro.

Mensaje del Director:

Deja atrás tu pasado. Dirígete al futuro. Los últimos segundos de cada día establecen una diferencia importante. Marcan que hasta allí llega el presente de cada jornada, después se transforman en nuestro pasado. No solamente cambian las posiciones de la aguja en un reloj o los dígitos en una pantalla sino de algo mucho más trascendente. En ese transito entre un día y otro, en nuestra vida algo ya no se podrá alterar o cambiar. Muy pocos se dan cuenta cabal de este detalle, el tiempo de las decisiones pasa y deja sus huellas. ¿Cuántos de nosotros pasados ya los sesenta o más, podemos afirmar que nuestros sueños de juventud, se han concretado? Me refiero a las decisión de elegir una  carrera u oficio como actividad para generar el sustento de nuestra vida. Muchas cosas se dan en la existencia de una persona que no son los propios deseos de ella. Antes que se acuñara el término de «reconvertirse» la vida me llevó a desempeñarme en diversas actividades. 

Deja atrás tu pasado. Los recuerdos.

Los recuerdos son una parte inolvidable de nuestra existencia, más que solo un lugar en nuestra memoria. Pero también un peso enorme sobre nuestra conducta. Puede influir en el presente por cuanto supone un refugio para acontecimientos negativos actuales. ¿Quién no recuerda la manida frase? Buenos tiempos eran los de antes. Lo cierto es que se prefiere recordar lo bueno y obviar lo desagradable. En esa mezcla de vivencias que todos tenemos se encuentran nuestros sueños. Pocas personas se aferran con obstinación en la concreción de esos sueños y logran cristalizar algunos. Pero hay muchos entre los cuales me reconozco, aceptamos hacer varias cosas que no eran las que más nos atraían. De alguna manera las circunstancias más que nuestras decisiones. forjaron los resultados obtenidos. De ser un apasionado por la Electrónica, jamás pensé transformarlo en el medio para ganarme la vida. Hasta hoy sigue siendo mi pasatiempo preferido.

Deja atrás tu pasado. Luchando con el enemigo.

Más allá del poderoso enemigo a quien Jesús llama el dios de este siglo, todos tenemos un encarnizado enemigo. En nuestra vida batallan constantemente dos activas fuerzas. La carne y sus deseos y nuestro espíritu (el aliento de vida dado por Dios) debilitado en nosotros por el pecado. Esa parte es la naturaleza con la cual nacemos y estará con nosotros hasta el último día de nuestra existencia. Gobernados por ella viven todos quienes no han sido regenerados por el bautismo en las aguas y del Espíritu Santo. Por lo tanto, todo creyente en Jesús tiene que luchar con este enemigo, la vieja naturaleza heredada de Adán y Eva. Porque la carne se opone siempre a la voluntad de Dios y no quiere ni puede obedecerla. Fortalecidos por el poder del Espíritu tenemos unción para vencer su nefasta influencia, Pero los que persisten en hacer la voluntad de la carne, viven sin esperanza en un futuro de vida eterna. Por eso haces muchas cosas y no sabes el porqué.

Deja atrás tu pasado. Abraza una nueva Identidad.

Las palabras del Apóstol Pablo nos revelan varias cosas. «Olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús» El no puede como tampoco nosotros  hacer desaparecer el pasado. Decide olvidarlo para que no lo detenga en su deseo de alcanzar la meta. Cumplir el llamamiento De Dios y recibir el premio. ¿Quienes son los llamados? No hay acepción de personas para Dios; todos sin excepción somos llamados a formar parte de la gran familia de Dios. Una nueva y eterna identidad, ser adoptados como hijos de Dios mediante Jesucristo. Efesios 1:5-12. El lo ha hecho sencillo y lo dijo «El que cree en Mi, tiene vida eterna»  No hace falta agregar nada más, ese es el principio de la eternidad. Y sobre esa fundamento que es Jesús, puedes edificar una nueva vida mediante el conocimiento y la comunión con Él. No lo hieras volviendo atrás, perdiendo la única oportunidad de salvación.

Muy apreciado lector:

Muchas personas recrean y se deleitan una y otra vez en recordar buenos momentos de su pasado. No se dan cuenta que ocupando su tiempo en eso, dejan de prestarle atención a su presente. Dice el Señor «No se acuerden de las cosas pasadas, ni traigan a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago nuevas todas las cosas»  Isaías 43:18-19. No vivan en el pasado construyan en el presente y cosecharán el mejor futuro. Ahora bien; conocer esta verdad no es suficiente si no va acompañada con un cambio radical de conducta. No tomes esto solo como una información más, sino como lo que es, tu gran oportunidad de elección.  La decisión es con quién vivirás la eternidad. ¿Con Cristo o sin Él? Esa es tu elección. Si tienes alguna duda, espero tu comentario.

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