Júbilo, expresión de la esperanza de los redimidos.

Júbilo, la expresión de la esperanza de los redimidos

Mensaje del Director:

Júbilo, expresión de la esperanza de los redimidos. El mundo que poblaron los antiguos como en el que nosotros habitamos, jámas dará lo que nunca tuvo; verdadera alegría. La causa es bien conocida aunque no totalmente comprendida aun por los cristianos más devotos. Toda la obra de Dios hasta el Edén era de una perfección y belleza inigualable, pero un hombre la malogró. Fue a Adán a quien Dios le ordenó «del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás» Eva aun no había sido creada de lo cual supongo; yo no estaba presente, Adán debíó ponerla en conocimiento después. Algo hay ineherente a toda mujer desde Eva hasta hoy; que la hace ser curiosa y entrometida en todo. Ella fue la elegida por la serpiente, con su insidiosa astucia la incitó a perturbar la obra de Dios. Sabía que ella caería en el engaño, pues no había recibido de Dios la orden directamente, lo sabía por Adán. De todas formas optó por la decisión de no obedecerlo.

Júbilo interrumpido. Momento de la ira.

La conducta de Adán aun hoy me resulta icomprensible. Había caminado con Dios por mucho tiempo y vivido en su presencia y comunión. Pero en un instante fatal lo olvidó todo y le dió la espalda al Señor. Pudo negarse pero prefirió creerle a su mujer y comer del fruto prohibido. Eso fue tanto como decirle a Dios sin palabras que lo había engañado al no decirle la verdad. Seguramente al Creador no le hizo ninguna gracia esta actitud cuando lo buscó en el huerto. ¿Adán donde estás? Como los niños después de una travesura contestó, tuve miedo Señor. La palabra de Dios debió ser muy dura para los oídos de Adán Eva y la serpiente. Los tres recibieron su parte. Pero a Adán le dijo «Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer y comiste del árbol… maldita será la tierra por tu causa»  Génesis cap. 3 – 17 al 19. Esa es la causa primaria para que el mundo esté patas arriba y nosotros pedeciendo mil y unas. De todas formas todos somos pecadores por cuanto descendemos de la simiente del Adán caído. Desde luego no es un atenuante, también sumamos nuestra cuota aparte y fallamos.

Júbilo. De la caída a la esperanza.

El diablo tal vez piense que es un buen oponente para Dios y que tiene alguna posibilidad de vencer. De tanto engañar a las masas perdió la perspectiva. Con Dios no tiene ninguna posibilidad de triunfar, navega en una nave que viaja directamente a la destrucción. Nunca podrá decirle «Jaque Mate» Dios conoce todos los movimientos y siempre tiene la jugada maestra. Un día en el calvario creyó haber triunfado, por tres días festejó su aparente victoría. Solo que al tercer día se le acabo el festejo y conoció la derrota. Jesucristo resucitó ¡ALELUYA! De todas formas es un ser muy inteligente y perverso, un enemigo de cuidado para nosotros. Ha logrado confundir a muchos cristianos que hoy han adoptado conductas y cosas que el mundo hace. Pablo dice en sus palabras que no ignoramos sus maquinaciones, pero la realidad hoy muestra otra cosa. Muchos parecen vivir, sin tomar en cuenta las artimañas del enemigo. Olvidan que la amistad con el mundo es enemistad contra Dios y están cada vez más cerca de la apostasía.

¿Júbilo es lo que se ve en las congregaciones?

A pesar de que Jesucristo nos redimió del pecado y por gracia nos concede la Salvación, no parece ser suficiente. ¿Es que hay algo más grande que el perdón de los pecados y la esperanza de vivir eternamente? ¡NO, no lo hay! La gente del mundo es más expresiva que muchos cristianos. Gritan con júbilo un gol de su equipo favorito, saltan y mueven sus cuerpos al ritmo de ensordecedora música. El basket, carreras, los deportes, el teatro el cine la tv internet y los teléfonos inteligentes los distraen. Pero todos mueven a multitudes que emocionados van de aquí para allá vaciando sus bolsillos y gastando sus tarjetas. El entretenimiento llena sus horas y hasta no tienen tiempo para descansar sus ojos y su anatomía. Toda esa actividad en la búsqueda del placer y la alegría. Pero los cristianos que poseen las mejores noticias  permanecen en quietud y voces apagadas en las butacas. Muchos incrédulos definen a la iglesia como un grupo de aburridos y tristes. Desgraciadamente debo reconocer que en ocasiones tienen razón.

Alegría. Algo que se siente se debe expresar.

¿Hermanos Dios es aburrido, Jesucristo es triste? Ha hecho y hace todo cuanto es necesario para que vivas con salud, abundancia esperanza y gozo ¿te hace falta algo más? Santiago dice «Pedís y no recibís porque pedís mal»  Si es así tu situación; cambia y pide lo que necesitas no lo que te gusta. Estás enfermo, entonces dobla tus rodillas clama y ayuna hasta que el milagro acontezca. Pero de lo que nunca te puedes olvidar es de sentir y expresar gratitud a Jesucristo. Recuerda siempre lo que Pablo exortaba a los hermanos de Filipos «Regocijaos en el Señor siempre y luego Otra vez digo ¡Regocijaos! El gozo del Señor es nuestra fortaleza. Al recordar que estás vivo, que tuyas son todas sus promesas y eterno su amor ¿no sientes que algo  se mueve en lo más profundo de tu alma? Cómo puedes retener la lágrimas y ese grito de adoración que quiere ser manifestado? ¡Exteriorízalo! ¡Gloria a Dios, bendito eres Señor, alabado sea tu nombre Aleluya! No te detengas continúa; hoy el corazón de Dios se alegrará cuando te escuche.

Si aun no sabes lo que Jesús tiene para ti, puedes conocerlo aquí.  click

 

 

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