Un Año Nuevo pleno de esperanza. Todo puede cambiar.

Un Año Nuevo pleno de esperanza.

Mensaje del Director:

Un Año Nuevo pleno de esperanza. Todo puede cambiar. Mucho más allá de los más cálidos y sinceros deseos de dicha paz y prosperidad se vive otra realidad. La vida no es color de rosa ni cada día se tiñe con el verde de la esperanza. El hombre más rico del Universo hablando en términos estrictamente materiales no está libre de problemas y dificultades. Las tiene de todo tamaño y color en múltiples circunstancias mayores que un obrero o empleado. El hombre más sabio que habitó este planeta después de Jesús manifestaba «No te apresures en hacerte rico» ¡Desiste! No se refería al deseo sincero de prosperar. Sino a tener como meta en la vida, vivir para tener solo dinero y más dinero. En sus frases reconocíó «No me privé de placer alguno» Pero  al final no halló satisfacción y vio en todo eso solo vanidad. Contrariamente también se convive con la incongruencia de gente que se esfuerza en empobrecerse, pues desiste de luchar para mejorar. ¿Dónde está entonces el equilibrio? Creo en se encuentra en la claridad del pensamiento. Cómo y en lo qué piensas es la senda que vas a recorrer luego.

Un Año Nuevo pleno de esperanza. ¿Dónde comenzar?

Desde luego por el comienzo. Podemos comprender cabalmente una diferencia. La real Academia Española define como sinónimos la fe y la esperanza. Ello es una equivocación humana. Mientras la Fe es la certeza o convicción absoluta, la esperanza es un deseo que se espera concretar. Quizás la única semejanza sea que en ambas hay un lapso de tiempo entre el deseo y su concreción. Fe: Certeza (seguridad) en lo que se espera, Convicción de lo que no se ve. Desde luego que existe una espera pero sin dudas. Esperanza un deseo de lograr algo que también se espera pero sin la seguridad absoluta de recibirlo. No existe una sola persona en el mundo que no desee obtener algo en la vida. Pero solamente aquel que tiene fe en Jesús y obra conforme a esa convicción logra su deseo. Aclaro que se recibe, siempre y cuando pase por el cernidor de la voluntad de Dios. Juan lo explica «Si pedimos algo conforme a su voluntad Él nos oye» Eso indica que debemos examinarnos antes de pedir algo al Señor. Cosas que contradicen su palabra no las concederá. Los caminos del Señor son siempre más altos que nuestros mejores deseos.

Un Año Nuevo pleno de esperanza. Momento de definir.

Gente hay en el mundo que espera que algo cambie en su vida cada nuevo año. Pero nunca decide qué es lo que desea cambiar. Cuando no se sabe que se quiere conseguir es imposible pensar en obtener algo más allá de perder el tiempo. El hombre o la mujer de doble ánimo nada consigue. Antes de que el nuevo año comience bueno sería reflexionar en aquello que deseamos que efectivamente sea diferente. Tomate un tiempo para definirlo, luego en una hoja de papel ponlo por escrito y en orden de importancia. ¡Por favor! no hagas un pergamino cómo lista de deseos, suficiente con 7 como máximo. Eso cubre casi todas la áreas de una vida. Esa es tu decisión de lo que te comprometes a esforzarte para lograr obtener durante los próximos 365 días. Replica esta hoja de vida y colócala en sitios visibles y privados que solo tú conoces. Cada mañana al levantarte y en la noche antes del descanso lee en voz alta cada uno de tus deseos. Por supuesto durante el día, déjate de soñar y ponte a trabajar en cada uno de tus deseos. No vale: No puedo, no se cómo o donde voy. Aplícate, las ideas fluirán y siempre puedes pedir ayuda.

Un Año Nuevo pleno de esperanza. Una  fuente inagotable.

Si eres creyente te lo recuerdo y si no crees en Jesús todavía, te lo digo. No hay mejor consejero que Jesús, ese es uno de sus nombres y sus consejos son infalibles nunca fallan. Por la gracia de Dios no se compran con dinero ni en las aulas comercios o consultorios. Se obtienen solo en su presencia. Si lo entiendes y lo practicas habrás encontrado la fuente inagotable de sabiduría. En consejería muchas veces mi única tarea consistía simplemente en escuchar luego; realizábamos una oración. La persona se iba agradecida y en realidad solo había abierto su corazón y había sido escuchada. Mi tarea no es solucionar los problemas de la gente sino guiarlas al lugar donde encontrará las mejores respuestas. «Entra en tu aposento, cierra la puerta y habla con tu Padre» Este es el mejor lugar para buscar y desarrollar una verdadera comunión con el Creador. No es sencillo de lograr pues requiere de santificación, humildad y perseverancia. Antes que hablar conmigo u otra persona, pon el cerrojo y habla con Dios. Búscalo mientras está cercano y puedes hallarlo. Esta es tu senda para este año, cómo la luz de la aurora que va en aumento.

 

error: Content is protected !!