Palabras del Director:
La puerta está abierta. ¿Quieres entrar, es Navidad? Cuando era niño las puertas de las casas cuya entrada tenía zaguán permanecían abiertas durante gran parte del día. No era necesario mantenerlas cerradas, nadie las franqueaba sin antes llamar. Fueron épocas maravillosas donde los valores y principios regían la conducta de las personas. Desde luego existían delincuentes, pero aún estos tenían ciertos códigos. Los vecinos eran como de mi familia, entraba y salía de sus hogares sin pedir permiso. Fabricaban las cometas que hacía volar y me regalaron varios balones con los que jugaba con mis amigos del barrio. Nunca olvidaré esos años mientras viva. La Navidad era el centro de la familia. Veinte años después mi padre adquirió nuestra nueva casa en otro barrio cercano. Esta también tenía un zaguán a la entrada, pero ya las puertas permanecían cerradas todo el día. Se atendía a quien llamaba en ocasiones sin abrir la puerta, ni franquear la entrada. Nada volvió a ser como antes. El transcurso de los años no mejoró las vivencias. Las rejas en las viviendas encerraron definitivamente las familias. dentro del hogar.
La puerta está abierta. ¿Por qué no la encuentras?
Pues quizás la causa más importante es porque es demasiado estrecha y solo pueden encontrarla quienes la buscan. En la existencia cada persona encuentra multitud de cosas diferentes sin beuscarlas y en ocasiones solucionan muchas dificultades. Pero las de supremo valor se logran cuando no solamente se encuentra esa puerta excepcional sino cuando se pasa al otro lado. Jesús dice de si mismo: «Yo soy la puerta de las ovejas, el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos» La oveja es un animalito indefenso, no sabe cómo defenderse y fácilmente se extravía sin un pastor que la conduzca. Tal vez a muchos les ofende esta comparación, pero tiene mucho de verdad. El ser humano se mete conscientemente en multitud de problemas de los cuales no sabe como después salir sin ayuda. Cuánto cuesta decir «me equivoqué» más todavía pedir perdón cuando se lesiona a alguien o se inflige un derecho. Estas fechas son ocasión inmejorable para restablecer relaciones rotas y enmendar olvidos. Eso es mucho más saludable que los repertidos buenos deseos que solo duran momentos.
La puerta está abierta. ¿Quien la abrió y la mantiene abierta?
No sabemos exactamente el día en que Jesús fue concebido y tomó la forma humana de un niño. Tal vez para que no se tomara cómo un día especial para festejar y después olvidar. Sino para tenerlo presente todos los días de nuestra vida. Dios el Todopoderoso Creador se volvió como uno de nosotros, en la forma humana de Jesús Nazareno por inolvidables 33 años de vida ejemplar. El significado de Emanuel es literal «Dios con nosotros» Sé que no es fácil entender para quien no lo presenció, pero la gente de aquel tiempo lo vio. Crecer, predicar, tener hambre y sed, sufrir, morir y regresar al lugar de donde vino. Después del pecado de Adán y Eva quedamos todos separados del Señor. Solo Dios cómo Jesús podía pagar el precio de la reconciliación entre Dios y nosotros. Ese es el mensaje y el motivo de la Natividad. Quien acepta lo que Jesús hizo cuando estuvo en la tierra, tiene su promesa. Cuando se fue dijo a sus discípulos «Voy a preparar lugar para vosotros y (los que creen) vendré otra vez y los llevaré conmigo, para que dónde yo estoy, ustedes también estén» Esta promesa puede ser tuya también.
Puedes pasar la puerta está abierta ¿Hasta cuándo?
Sencillo de decir difícil de hacer para muchos. La puerta está abierta, pero eso por sí solo no cambiará la realidad de nadie, se cerrará cuando Cristo regrese. Eso puede suceder en un parpadeo el día y segundo que nadie conoce sino Él. ¿Qué pasará entonces con aquellos que decidieron ignorarlo? En estos momentos solo están pensando en regalos, viandas, glotonería y pirotecnía y hasta se saludan ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo! Amigos eso no tiene nada que ver con Jesús, que significa; aceptación, compromiso, entrega sacrificio esperanza y eternidad. ¿Que tal si en el momento de los besos y abrazos, mientras los estruedos ensordecen la noche Ël, aparece? Todos los que aguardamos su venida junto a todos los niños nos iremos con Jesús. Los que queden aquí habrán perdido la gran oportunidad de su vida. Va a ocurrir repito no sabemos cuándo, por eso hay que vivir de tal manera que cuando suceda estémos preparados. Está escrito: «Los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire…» 1° Tesalonicences 4-16 y 17. «Hoy puedes entrar por la puerta estrecha y vivir con esa esperanza»
Muy apreciado Lector: La vida aunque se vivan 120 años, es apenas un suspiro frente a la eternidad. ¿Te preguntaste alguna vez con seriedad que pasa cuando llega el momento de partir? La palabra y la promesa de Dios muestra que hay esperanza más allá de esta vida. Cualquiera que sea la creencia que tengas, solo una persona tiene la respuesta verdadera y es Jesús Búscalo aunque no lo creas, está esperando por Ti. Hoy es el día y tu momento.
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