Creciendo en la obra del Señor siempre.

Creciendo en la obra del Señor siempre.

Mensaje del Director:

Creciendo en la obra del Señor siempre. Casi todas las personas han observado en su vida el nacimiento de un vegetal. No nace por generación espontánea, comienza cuando una semilla de determinada especie, encuentra el medio adecuado para ello. Así comenza su crecimiento y desarrollo natural, que no se detendrá sino hasta que da su fruto. Dentro de el se han desarrollado las semillas que permitirán el desarrollo de nuevas plantas. No todo ocurre lamentablemente en forma ideal, sufren agresiones de todo tipo que impiden su normal funcionamiento. Del mundo animal, otras especies, ambiente cimático y del ser humano por ignorancia y descuido. Afortunadamente muchas sobreviven a pesar de los ataques contínuos. Pero si a cada vegetal se le permite cumplir su ciclo vital siempre culminará su desarrollo y dará buenos frutos. El ser humano se dice, es la corona de la creación; pensamiento razonamiento y voluntad le fueron dados. ¿cuáles han sido sus frutos, honran con ellos al Creador y a sus criaturas hechos a semejanza de Él? Desde Caín, la historia muestra que el hombre no se respeta a sí mismo ni a los demás.

Creciendo en la obra del Señor. Vanidad de vanidades.

El ser humano que no cree ni acepta la existencia y soberanía de Dios, vive en la periferfeia del conocimiento. La vida para el es todo aquello que puede ver percibir y comprender con su limitada sabiduría. Así como la palabra lo afirma no existe justo ni siquiera uno, tampoco existe un humano que todo lo sepa. Algunos creen ser sabios y muchos los aceptan como tales. El punto flaco de tal pensamiento es que si no se posee esa aparente sabiduría ¿conque capacidad pueden evaluar y medir la «Sabiduría» del sabio? Es como el paciente que consulta a su médico de cabecera y a todos les dice»es una eminencia» A pesar que el, no sabe ni una palabra de medicina. Asi es y asi camina por este mundo el ser humano sin Dios. Él es la fuente de toda sabiduría. Por Jesús está escrito; todas las cosas que existen han sido creadas por él y para él. ¿Existe alguno que siquiera se le parezca en Sabiduría y Poder? El es el excelso Modelo y Maestro de vida. Cuando pienso en esto me inclino reverente frente a su grandeza y me veo como una mota de polvo. Pues de allí fuimos formados y a su realidad allí volveremos, por solo un poco de tiempo.

Creciendo en la obra el Señor. El discípulo.

Aun siendo una planta un vegetal orgánico su desarrollo puede verse interrumpido, estancado y aun morir sin dar frutos. Así tambien puede ocurrir con cualquier discípulo que no toma en serio su compromiso de crecer y desarrollarse. En la existencia todos sin excepción somos discípulos, o sea aprendices y nadie puede sentirse menoscabado por tal vocablo. Porque cada día que se vive algo nuevo se aprende. No existe un discípulo sin un maestro y de acuerdo a la asignatura será el maestro. Nuestra vida actual y futura se corresponderá con cada una de nuestras decisiones acertadas o no. El propósito es lo que define la calidad de nuesta vida. A nadie podemos culpar si no se obtienen los beneficios al cabo de la misma. Somos los arquitectos de nuestro destino. Buena cosa es apuntar a la excelencia, es un buen camino. Pero no esperemos llegar a ser excelentes; en muchos momentos vamos a pegarle a la herradura antes que al clavo. Tampoco detenernos por algun fracaso momentáneo. Porque cada uno de ellos suele ser una puerta que abrir para alcanzar el éxito. No olvides, somos aprendices y los problemas enseñanzas.

Creciendo en la obra del Señor. Discípulos de Jesús.

Con respecto a esto son tantas las cosas que vienen a la mente que no se sinceramente cuales decido describir. Nuesta responsabilidad es muy grande frente a nuestro Padre aunque no imposible de asumir. Escrito está y no podemos olvidarla que todo aquel que tenga falta de sabiduría puede pedirla y recibirla. Creo que nadie puede pensar que no la necesita. Soy uno de los primeros en levantar la mano. Contamos con todas las posibilidades de hacer algo mejor con nuestra vida de creyentes. Mucho más que detenernos solo en pedir bendiciones sino en emplear la mayor atención y tiempo en conocer a nuestro Dios. Esa es nuestra tarea primordial ¿Se olvidará de sus promesas? Por supuesto que no, entonces no olvidemos lo que nos dijo Jesús «Busquen primero el reino de Dios y su Justicia. las demás cosas llegarán después» Perfecciona y usa tu don porque si aceptaste a Jesús, te bautizaste y congregas tienes por lo menos uno. La Iglesia lo necesita y el Señor te lo entregó para tu crecimiento y el de tus hermanos. Desarrolla tu comunión con nuestro Padre; anhela escuchar tu voz y que cuentes con su compañía, todos los momentos del día.

 

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