Mensaje del Director:

Adios 2016 – Bienvenido 2017

Sucedió en la semana de fin de año. Serían aproximadamente las 9 horas y 20 minutos del Miércoles 28 de Diciembre; cuando el teléfono de casa comenzó a sonar. Del otro lado del teléfono se oyó una voz hablando en nombre de una determinada organización con un largo mensaje solicitando ayuda económica mensual. Confieso que no conozco dicha organización, quien la dirige y cómo administra sus actividades.

Desde luego no es la única, cada día que pasa cómo los hongos después de la lluvia, nuevas organizaciones aparecen en el horizonte promoviendo solucionar en parte varios de los problemas que enfrentan ciertos sectores de la ciudadanía. Es cierto hay dificultades de todo tipo, no se pueden negar, pero lo que tampoco se puede ignorar es la responsabilidad personal.

Una responsabilidad olvidada

Cuando en el ámbito que se trate, se realizan cosas que provocarán consecuencias, se debe pensar muy bien antes de realizarlas y si se tiene el sustento y las posibilidades para efectuarlas. Cada uno es responsable por lo que hace o deja de hacer, que esto quede bien claro. Es muy sencillo crearse problemas y después esperar que los demás lo solucionen, pero las cosas no funcionan así.

No juzgo actitudes, pueden ser muy altruistas en su intención, pero después de planes ideas y formas de desarrollar las actividades, se debería pensar en generar ingresos genuinos en apoyo de tal o cual actividad. Es lo lógico pero no se hace, todo se reduce luego a contar con el bolsillo nuestro; que ya comienza a mostrar algunos agujeros, que seguramente nadie tiene interés en remendar.

Momentos de Reflexión

No se puede eludir la responsabilidad personal, tal vez suene antipático, pero es la verdad; si se forma una familia es responsabilidad sostenerla. Si se tienen hijos es deber de los progenitores alimentarlos, darles habitación, instrucción y vestimenta, Si no se cuentan con recursos suficientes entonces no se pueden generar deudas, si no hay con qué pagar es necesario abstenerse.

Si no terminamos por comprender esto a todo nivel, entonces nada se va a solucionar y las dificultades como la irresponsabilidad irán en aumento como la medida de nuestra paciencia irá agotándose. Espero que no me considere injusto e insensible, todo tiene un límite no se pueden crear planes y pensar que los demás los financien, es necesario vivir con disciplina y aprender a administrarse

Solidaridad – Inteligencia – Prudencia

Si bien la palabra ordena “no os canséis de hacer el bien” esto no significa decir que si a todo, sino actuar con inteligencia y prudencia, para que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan y no a manos inescrupulosas. Porque la biblia también dice en Tesalonicenses 3-10 “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” y en Romanos 13-7 leemos “Pagad a todos lo que debéis y en el 8 se agrega “No debáis a nadie nada”

Es muy común en estos días ver que todo se reclama y todos alegan tener justos motivos para hacerlo. Pero como un simple ciudadano de este país, hay cosas que me desagradan. No veo limpieza en la ciudad, la calidad de los servicios no se corresponde con las altas tarifas que uno debe abonar, las aulas no están en las mejores condiciones edilicias y los jóvenes deben hacer largas y extenuantes colas solo para inscribirse.

Un desafío de 365 días

La seguridad brilla por su ausencia, la canasta básica resulta demasiado grande para lo poco que se suele llevar a diario para el hogar y varias cosas más. ¿No será que con tanto reclamo y voces que se escuchan, nos estamos olvidando de muchas cosas que es necesario cambiar ya? Hasta el año que viene, procuremos todos hacer lo mejor, para que nos vaya bien. A la esperanza sumemosle esfuerzo

¡Feliz Año 2017!