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¡Atrévase a Cambiar!

Mensaje del Director

Muchas personas incluso aquellos que manifiestan su fe en Jesús, desean que su vida cambie en algún sentido o en todos, pero les resulta muy difícil lograrlo. Y esto es así – porque siempre hacen las cosas del mismo modo y es imposible esperar que algo cambie cuando siempre se hace lo mismo.

DecisiónEl Apóstol Pablo decía en su carta a los de Roma; no se conformen a este estado de cosas, sino renueven su entendimiento, cuando lo hagan, el resultado va a ser diferente. Suena muy lógico, pero no es sencillo cambiar de la noche a la mañana. Cada uno de nosotros somos en cierta medida el resultado de lo que pensamos y hacemos y nos cuesta el cambio. Todos parecemos estar de acuerdo y entonar esa frase de la conocida canción del canadiense Paul Anka que popularizara después Frank Sinatra “A mi manera” Todos, lo queremos hacer a nuestra manera y de ahí el resultado y aun esperamos que todo; nos salga a la medida.

La Vida es cambio contínuo

La vida misma nos enseña a voces que toda la creación es una renovación constante, nada permanece igual, un día es tan diferente a otro día, como una gota de agua es distinta a otra gota de agua, pero como el Salmón; el ser humano nada en contra de esta corriente natural ¿por qué voy a cambiar si siempre lo he hecho de la misma forma? La respuesta parece obvia, si siempre lo hacemos igual, el efecto será siempre el mismo. ¿Cómo salimos de este círculo vicioso?

Valor y Decisión

Lo primero y esencial; es el valor para hacerlo. El temor paraliza cualquier intento. Segundo decisión, todos tenemos un saboteador interno que nos hace posponer una y otra vez lo que deseamos cambiar. Este saboteador, es el pensamiento que viene a la mente y nos dice, lo voy  a hacer mañana, pero este mañana nunca llega. No caiga en la trampa fácil de dejar las cosas para después. Hágalo, cuanto antes, mejor. Y esto es válido para cualquier ámbito de nuestra vida

¿hasta cuando, las promesas?

¿Cuándo va a hacer ese ejercicio que la medicina recomienda y que tanto necesita? Ah mañana, esta bien. ¿Cuando va a dejar el cigarrillo que sabe muy bien que es nocivo? Ah que no puede, bueno ¿Y el alcohol y esto y aquello y lo otro? ¿Cuántas cosas prometió hacer y no ha hecho nada todavía al respecto?

No se vaya por las ramas

Y ahora si me permite deseo hacerle una pregunta realmente importante. ¿Hasta cuando va a posponer ese encuentro con Jesús? No me diga nada, conozco las respuestas. Que todavía es joven y que tiene toda la vida por delante. Que está luchando por consolidar esa posición o encaminando ese negocio. Que se acaba de jubilar y tiene todo el derecho de disfrutar de su jubilación y para terminar, todavía hay tiempo para todo eso.

Momento de Decisión

¿Así que ya sabe el tiempo que le queda? perfecto.  Entonces le sugiero; nunca deje para la tarde, lo que puede hacer en la mañana y en cuanto a Jesús fundamentalmente ¿por qué esperar hasta mañana? hágalo ahora mismo, ahí donde se encuentra, deténgase, tome aliento; puede decidirlo en este preciso instante, así que – dígaselo “Jesús yo te acepto hoy como mi único salvador” Y no me diga que no puede. Le prometo que las cosas, de aquí en adelante; ahora sí, van a comenzar a cambiar.  Claro todo depende exclusivamente de UD.