Camino de regreso a casa. La senda del peregrino.

Camino de regreso a casa.

Mensaje del Director:

Camino de regreso a casa. La senda del Peregrino. Desde los inicios de la creación el ser humano ha sido esencialmente un caminante. Después de ser expulsados del Edén, la primer pareja humana comenzó un largo y cruento camino. Búsqueda de un lugar donde reposar y dónde encontrar el necesario alimento con un profundo sentido de desarraigo y desaliento. Como muchos de nosotros, pero con más intenso dolor conocieron el valor de las cosas que tenían, después de perderlas. A partir de allí todo fue cuesta arriba, sin medios ayuda y conocimientos. La sentencia del Señor fue una de las más duras. Adán «Comerás tu pan con el sudor de tu frente» Eva «Con dolor darás a luz» Porque hasta la tierra será vuestra enemiga. Este es el camino que han elegido vayan por el. Menciono estas cosas no para juzgar o ensañarme en el error y el sufrimiento de ambos. Sino para recordar nuestra propia debilidad y fragilidad frente a las acechanzas de nuestro enemigo. Si no usamos las armas que Jesús nos ha dado podemos caer en sus artimañas. A la fe debemos agregar conocimiento resistencia disciplina y valor.

Camino de regreso a casa. La frustración.

Cada criatura desde su nacimiento es un pequeño dictador sin conocimientos tal vez pero dotado de herramientas para hacerse notar. Sabe cómo llamar la atención mediante un llanto de diferente sonido y volumen de acuerdo a sus necesidades. Extiende sus manitas para tocar algo al principio; luego para retenerlo cuando están al alcance de ellas. Cosas que después se niega a soltar. Cuando el tiempo transcurre comienza su lento aprendizaje de su entorno y con el las primeras experiencias. No todo le gusta y sus berrinches lo manifiestan, intenta quitarle algo y verás su reacción. Cosas que prefiere y otras que le desagradan. Los años van moldeando su personalidad el conocimiento aumenta como también los conflictos. De pronto nota el rechazo de algunos y la afinidad con otros. Son cosas que en ocasiones no sabe cómo resolver y conoce lo que significa la duda. Momentos por los cuales todos pasamos y que si no se resuelven adecuadamente provocan traumas y frustraciones. Pasajeras algunas y otras que dejan huellas durante toda la vida. Cosas que muchas veces ocasionan los progenitores como reflejo de su propia conducta.

Camino de regreso a casa. Recobrando el rumbo.

Cómo todos un día nos dimos cuenta que nuestro camino no era tan derecho como pensamos. Que hay un recodo curvas y bifurcaciones. ¿Cuál tomar para no extraviarse en alguno de ellos y no poder salir después? Es algo penoso ver personas muchas ya con años, que aún no saben que rumbo darle a su vida. Arrepentidos de haber seguido una carrera porque algún familiar o amigo fue exitoso en la suya. Pero ahora sienten que se equivocaron y se deprimen. Parejas que contrajeron matrimonio sin más causa que una atracción para luego separarse y entrar en una vorágine de desencuentros. Su mayor error fue no comprender que el matrimonio no se funda en sentimientos y emociones solamente. Sino esencialmente en un compromiso de partes y lo compromisos mi amigo amiga y hermanos de fe; se cumplen. La misma voluntad y responsabilidad debe existir para decir que si como para decir que no. El orgullo al no reconocer el error y no darse otra oportunidad es más destructivo que lo anterior. No buscar ayuda es la peor decisión. Mientras hay vida siempre se puede cambiar y enderezar el rumbo. Necesario dar el primer paso.

Camino de regreso a casa. La Comunidad.

Cuando culminé el 6° de primaria la maestra antes de despedirnos dijo muchas cosas, todas no las recuerdo pero si de un regalo. En sus palabras nos dijo «Voy a obsequiarle un libro a cada uno de vosotros y lo elegí conforme a como es cada uno de uds. Espero no haberme equivocado» Al principio no me gusto el que me tocó, me gustaban las aventuras y «La vida de las Abejas» no me seducía. Pero después que lo leí, supe que había dado en el clavo, hasta hoy soy un enamorado de la abejas. Sin ellas no habría frutos en los frutales y tampoco en la huerta gracias a unos pequeños insectos llamados hormigas. La gente suele odiarlas y hasta exterminarlas pero he aprendido a convivir con ellas. Como las abejas forman y viven en comunidades. No hay espacio entre cada unos de sus miembros para el egoísmo. Cada miembro no vive ni trabaja para si, sino para la comunidad de la cual forma parte. Pero hay armonía entre ellas jamás contiendas y cada ejemplar en una y otra colonia tiene asignada una labor. Y con pasión y alegría la desarrollan. Algo similar ocurría en la Iglesia primitiva. Compartían en unidad, todos tenían y a todos nada faltaba.

Camino de regreso a casa. Jesús y su Iglesia.

Se nota la profunda angustia de Jesús en sus palabras para los escogidos. ¡Jerusalén! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas y no quisiste! Luego creó su Iglesia para reunir en ella a todos a quienes llamó, pero muchos tampoco quieren. El hombre y la mujer son peregrinos en esta tierra, testigos conscientes de que en unos pocos años se irán. ¿Dónde? Se esfuerzan por ignorarlo, caminan en este tiempo sin rumbo cierto. Un día hacia adelante, luego se detienen para después girar a la izquierda o derecha o retroceder y andar en círculos. ¿Cómo llegar a un lugar que no saben cuál es? Nacieron de un hombre y una mujer pero no del Espíritu que es quién les dio la vida. Muchos oyeron  acerca de Jesús pero aun no lo conocen personalmente. Otros se acercaron a Él por un milagro o solución. Pero después como Demas le vuelven con ingratitud la espalda. El saludo de ¡Feliz Navidad! suena hueco y vacío en muchas bocas, es solo una costumbre de fin de año. Pero si escuchas hoy su voz encontrarás la senda correcta a un mejor destino «YO; SOY EL CAMINO!

 

 

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