Normalidad. ¿Algo a qué amoldarnos o resistir y cambiar?

Normalidad. Amoldarse o Resistir

Mensaje del Director:

Normalidad. ¿Algo a que amoldarnos o resistir y cambiar? La situación internacional del presente no es la misma de antaño. Antes este tipo de situaciones de pandemia, hambruna y miseria parecía ser patrimonio de los Países africanos y algunos de América Latina y el Caribe. Hoy las cosas han cambiado y estas desgraciadas situaciones son el pan de cada día en el mundo entero. Hoy los países del primer mundo, los de en vías de desarrollo y el tercer mundo sufren las mismas consecuencias. El deterioro del modelo de vida se va derrumbando cada día y lo que nos va igualando son todas las circunstancias adversas. ¿Es a esta nueva normalidad, que debemos acostumbrarnos?

Normalidad en el deterioro.

Desigualdad, enfermedad, falta de empleo y Miseria será la normalidad del futuro. No promete mejores días, sino un aumento del infortunio. No ha sido algo espontáneo, lo hemos ido creando con el paso de los años. Nuestra propia culpa. malas decisiones de gobiernos y el afán desmedido de lucro de grandes Corporaciones. El ser humano es un animal de costumbres, conforme a su entorno y la forma en que vive. Si en la opulencia, entonces solo piensa en disfrutar y aumentar la riqueza. Si en la pobreza a contentarse a vivir cada vez con menos. Mente y cuerpo parecen ponerse de acuerdo y ahí, es cuando comienza la decadencia.

Normalidad en la sociedad.

Quien mucho tiene nunca está satisfecho, siempre quiere más. Quien de poco dispone se resigna a vivir siempre en la pobreza y se amolda a sufrirla. Tal como su propio cuerpo lo hace. Buenos ingredientes para sufrir de enfermedades crónicas por el despilfarro y los excesos o desnutrición por carecer de lo necesario. Las adicciones propias del tiempo libre y el poder económico van destruyendo a las personas. Las distintas clases de pobreza, desvían el carácter en conductas inapropiadas y aditivas. Se pierde de vista el futuro y se pasa a depender del gobierno y la ayuda social. El hacinamiento se transforma en normalidad.

Consecuencia de malas decisiones.

Año tras año se van destruyendo más y más los recursos naturales que sustentan nuestra vida. No se respetan los ciclos de la Naturaleza. Se explotan los suelos hasta agotarlos. La tala indiscriminada de árboles modifica el clima y el curso natural de ríos y arroyos. Los desechos industriales de los grandes emprendimientos contaminan el agua que bebemos y todo el ecosistema. Los alimentos que la tierra naturalmente debía darnos, ahora se modifican genéticamente. Grandes plantas los procesan luego, con lo cual se pierden los esenciales nutrientes y se agregan productos químicos. En realidad, lo que antes eran alimentos naturales hoy son comestibles procesados químicamente.

¿Nos amoldamos o resistimos?

Lo que abundan hoy, son los que fomentan el populismo, vendedores de ilusiones fáciles. “Gane dinero fácilmente” “Consuma productos sanos” Cambie su vida, Ud. Puede” El mundo con la ayuda de la Publicidad vende una clase de vida que solo es un sueño. Por ello abundan los Coach, los Guías y Gurús de recetas de éxito a la carta. Pero ya hace más de 2000 años que el Apóstol Pablo afirmaba. “No se conformen a este siglo, sino renueven su pensamiento (Romanos 12-2) Esa es la forma correcta, no dejarse amoldar a las costumbres, sino resistirlas y cambiarlas. Quién tiene demasiado comparta con quien menos tiene y recibirá más. Y quien hoy vive en pobreza, no la acepte luche para cambiarla. Más que un derecho es una bendita oportunidad.

error: Content is protected !!