Palabras del Director:
La grandeza en el servicio. Eficiencia y calidad. Podríamos desear que ambas condiciones coincidieran en las personas, pero es algo muy difícil de lograr. En el ámbito estrictamente laboral, se valora principalmente la eficiencia, antes que la calidad del trabajador. No digo con esto que la cualidad no sea importante, desde luego que lo es. Pero en las función a cumplir. puede alguien ser muy buena persona, pero poco eficiente en su labor. En tal caso la puerta le espera. Se paga más a quien hace bien su trabajo, antes que el comportamiento o las cualidades como persona. A nadie le agrada convivir con personas hurañas, poco simpáticas o desagradecidas. Pero se les soporta si cumplen bien con su labor específica. Conocido es el ejemplo del empleado que siempre estaba sentado en su escritorio antes de comenzar la jornada. Luego era el último en retirarse de la compañía y poco o nada compartía con sus compañeros. Un Domingo cuando un empleado de seguridad de la compañia hacia su ronda, lo encontró sentado en su lugar de trabajo. No era habitual los Domingos, entonces se acercó y comprobó que había fallecido.
La grandeza en el servicio. La prioridad y el entorno.
Para muchas personas por múltiples circunstancias, su trabajo se ha convertido en el centro de su vida. Viven para trabajar y nunca han pensado reflexionado o comprendido porqué trabajan si no tienen claro y definido el motivo. El dinero no es siempre la causa. En ocasiones trabajan más horas de lo estipulado y no esperan ni reclaman la remuneración por el tiempo extra. En otros casos luego de su extenuante labor «disfrutan» algún tiempo en discotecas o bares. Llegan luego a altas horas de la noche al hogar, la familia entonces no es el motivo de tanto esfuerzo. En otro orden la solidaridad a veces se disfraza cómo un servicio comunitario. Primero se almacenan productos en la despensa particular, luego con un porcentaje de los mismos se prepara una olla popular. No lo juzgo se hace. Como también se piden ayudas mediante los medios para cumplir determinados servicios. De los cuales se generan puestos de trabajo y se crean remuneraciones. ¿Cuál es en estos casos y muchos, la razón fundamental con qué se realizan? En otras ocasiones esa moneda que se da no resuelve la situación, sino mantiene una dependencia.
La grandeza en el servicio. Poco o demasiado.
Se afirma qué: «A buen entendedor pocas palabras bastan» Hay personas que hablan demasiado todo el tiempo. Quien escucha no acierta a comprender que se le quiere decir con tanta palabrería. Quien lo hace al final pierde el hilo de lo que intenta explicar. Debemos examinar qué clase de personas somos cuando nos relacionamos con alguien. Es decir: ¿Lo que hacemos o decimos deja en el ánimo de el o ella deseos de obtener más o de retirarse? La fragancia del perfume es un buen ejemplo, un poquito del mismo es suficiente cuando es de calidad. Demasiado y además de baja calidad intóxica. Somos seres sociables y todo cuanto hacemos muestra cómo somos.Un servicio el que fuere, pierde su esencia si se realiza de mala gana. El que se efectúa con la mejor buena intención siempre cambia y mejora cosas. En la actualidad lo que abunda, son malos tratos violencia desmedida inseguridad indiferencia y falta de principios. ¿En que grupo nos ubicamos? Eso es importante porque indica en la dirección que caminamos. Obtener lo mejor que esta vida ofrece o vivir días sin esperanza, no hay lugar para malas decisiones.
La grandeza en el servicio: Lo máximo.
En el Libro de los Libros podemos encontrar condensado en muy pocas palabras, la sabiduría del buen vivir. En lo que se llama «El sermón del Monte» Jesús expresó las frases que encierran la clave de una vida con propósito. Bienaventurados todos quienes las comprenden y luego las practican. Diez máximas y grandilocuentes palabras en la voz del más eximio Maestro de la creación; nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Sus palabras pronunciadas hace más de 2025 años continúan resonando en el aire de los tiempos buscando penetrar mentes y corazones. Los años van pasando inexorables sobre poblados villas y ciudades donde miles de almas deambulan sin encontrar paz y alegría. En una ocasión dos personas transitaban rumbo a Emaus cuando un tercero apareció y notando sus tristezas les habló. Luego los dejó y ambos continuaron su camino. Un momento después un vislumbre de gloria tocó sus corazones y se preguntaban uno al otro ¿Acaso no ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las escrituras? ¿Caminas tú hoy rumbo a no sabes donde? Entonces acercate a la llama y arde.
Muy apreciado lector: No es más grande quien presume de hazañas o logros. Sino quien siendo el más grande se humilló a si mismo tomando la forma de un pequeño niño. «Cualquiera que se enaltece será humillado, pero quien se humilla será enaltecido.»
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