Siembra hoy y así será tu cosecha. Buena o mala.

Siembra hoy, y así será tu cosecha

Mensaje del Director:

Siembra hoy y así será tu que cosecha, buena o mala. Muchas personas califican un producto solo por lo que sus ojos ven. El aroma que se desprende, su textura cuando lo toca o el gusto al paladar. Pero hay mucho más que lo que los sentidos permiten percibir. Pensamiento, conocimiento, actividad, destreza, voluntad, esfuerzo, sacrificio, paciencia y cosecha. Aún hay bastante más, que han hecho posible el producto que tienes en tus manos o ves en los anaqueles. Pero no damos valor al trabajo que ha costado obtenerlo. Casi de la misma forma hacemos con la vida de un semejante. Juzgamos sus frutos sin saber qué los ha motivado, los caminos que ha atravesado en su disposición hacia la meta. Las colinas y los valles que ha recorrido para llegar a su condición presente. Si los conociéramos y comprendiéramos, seríamos mucho más tolerantes, los unos con los otros.

Siembra de una buena semilla.

Les haría a quienes lean este post una simple pregunta ¿Qué es lo más importante para obtener abundantes y excelentes frutos? ¿La semilla o el terreno donde se siembra? Tal vez algunos se decantarían por la semilla, otros por el terreno y muchos decidirían por nombrar a ambos. Y se equivocarían, desde luego que es importante la semilla, sin ella nada puede nacer. También lo es él terreno donde se deposita para que germine. Pero lo más importante en la siembra es en principio, la calidad del Sembrador. El buen sembrador es el que sabe cuál es la buena semilla y como preparar el terreno para la siembra. Conoce el tiempo, el mejor lugar donde sembrar, cuidar el cultivo, hasta que la planta nace y protegerla hasta el momento de la cosecha. ¿Dónde encontrar esta clase de sembrador? Esa es tu tarea amigo o amiga. Buscarlo hasta encontrarlo.

Siembra en el buen terreno.

Toda planta según su especie está adecuada para germinar y crecer en el sitio adecuado. Es privilegio del sembrador, elegir cuál semilla escoger y el tiempo adecuado para sembrar. Los cuidados culturales que observar para el correcto crecimiento. Luego pacientemente esperar hasta el momento exacto para cosechar. Pero no todo es sencillo, hay plagas de todo tipo que atacarán el cultivo todo el tiempo. Otras se mimetizan con ánimo de confundir (cizaña) y procurarán ahogar el crecimiento de la buena planta. Así las cosas, en el mundo vegetal y por analogía en nuestra propia vida. No solo es suficiente con conocer y aún elegir lo bueno. Hay que observar cuidadosamente todo el proceso para obtener al final el más excelente resultado. El sembrador hace su trabajo, pero la planta tendrá que soportar todas las inclemencias y luchar por sobrevivir.

Tiempo de cosechar.

Nada en la vida nace espontáneamente excepto al comienzo de la creación. Todo requiere su tiempo de crecimiento y maduración. El agricultor debe trabajar primero y luego pacientemente esperar. De esa interacción entre el que sembró la semilla y el terreno, surgirá el fruto. De esa relación entre Jesucristo (Sembrador) la semilla (Evangelio) y cada persona (terreno) será el fruto a cosechar. En algunos casos al 30%. En otros al 60% y en pocos al 100%. En ningún caso él resultado es responsabilidad del Sembrador y la semilla, ambos son excelentes. Eres tú hombre y mujer quien hace la diferencia entre una buena o mala cosecha. ¿Qué es lo que tú priorizas, tú relación con Dios o lo que el mundo te ofrece? Uno perecerá, el otro permanecerá. Elige ahora y decide tu destino, porque conforme siembras así será tu cosecha.

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