Falta una oveja del rebaño. ¿Dónde estás?

Falta una oveja del rebaño. ¿Dónde estás?

Mensaje del Director:

Falta una oveja del rebaño. ¿Dónde estás? Todos los animales según su tamaño y condición tienen cierta clase de inteligencia y capacidad para sobrevivir y enfrentar el peligro. Ignoro porqué las ovejas no cuentan con los mismos atributos, son notoriamente indefensas frente a otras especies. No saben cómo defenderse y alimentarse por sí mismas, necesitan de guía y ayuda constante y fácilmente se extravían. Son fácil presa cuando se encuentran separadas de su rebaño y no cuentan con la supervisión del Pastor y su ayudante. Una raza especial de canes con una innata destreza para mantenerlas unidas al rebaño con sus frecuentes ladridos. Pese a los cuidados del Pastor y el ovejero; a menudo alguna se separa de su redil y se mete en problemas. Con su atribulado y lastimero balido, atrae muy pronto a cualquier enemigo que ande cerca. Si no es encontrada a tiempo, su expectativa de vida en muy corta frente a cualquier depredador que se cruce en su camino. El  Pastor conoce su rebaño y nota cuando falta alguna.

Falta una oveja del rebaño. ¿Solo números?

El ser humano bajo condiciones actividades o circunstancias diversas, valora algo otorgando diferente importancia entre cantidad y calidad. Hablemos por ejemplo del tiempo que dedicamos a la familia y cada miembro. Solemos pensar y decir que debemos brindar a cada uno, tiempo de calidad. Pareciera que si no es de «calidad» entonces la cantidad del mismo empleado no es tan importante. Esto constituye un sutil error. Si bien cada persona merece recibir algo de calidad, cuanto más tiempo le dediquemos será lo mejor. En otro orden en ocasiones suele ser mejor menos que más; ejemplo cuando hablamos. La vana palabrería suele ser muy abundante pero la calidad mínima. En consecuencia sería necesario decir mucho en pocas palabras o escuchar más y hablar menos. Con estos ejemplos vemos que tanto la calidad como la cantidad tienen la misma dimensión de importancia. En el caso de las ovejas, una es tan importante como todas las demás. La única diferencia está en el Pastor, si es dueño o un asalariado.

Falta una oveja del rebaño. Función responsable.

En un redil, el Pastor a cargo de un rebaño debe esforzarse por cumplir con sus obligaciones. Posiblemente no sea el dueño de las ovejas, pero eso no lo exime de su responsabilidad del cuidado de las mismas. Si alguna de ellas se pierde el dueño le responsabilizará de la misma y como Pastor sufrirá las consecuencias. En su trabajo nadie tiene la posibilidad de ser indolente cualquiera sea la tarea y el lugar. Esto es algo personal o hace su trabajo lo mejor que pueda todo el tiempo o a la larga perderá su empleo. En las cosas de Dios se debe ser extremadamente cuidadoso y fiel y no asumir más allá de lo que corresponde. Basta a cada uno llevar su propia cruz y actuar con amor y paciencia. Una de las cosas que me molesta es que alguien se adjudique propiedad sobre lo que pertenece exclusivamente a Dios. Parece que no se da cuenta de que las ovejas son propiedad exclusiva de Jesús. Tan importante somos, que pagó el precio con su propia vida en la cruz. ¿Alguien puede cada reunión; entregar lo que no es suyo, sino de Dios?

Falta una oveja del rebaño. ¿Dónde estás?

Jesús el buen Pastor espera por tú regreso o aceptación. Quizás no lo sé, alguien te lastimó y te dolió tanto que por eso te fuiste del redil. Perdona, todos cometemos errores no somos perfectos, Pero Jesús no es culpable, más que de amarte, no lo lastimes estando lejos de tus hermanos. ¿No deseas volver a tu congregación? Duele; pero entonces busca alguna donde te sientas a gusto y se predique y viva el Evangelio. No hay creyentes de entrecasa o en solitario. Sé que no será sencillo, pero es lo que debes hacer, alguien te está esperando y aunque no te conozco oro por ti. En cuanto a Ti que aun no tomas la decisión de aceptar a Jesús por favor escucha. Muchas cosas has oído acerca de las Iglesias Evangélicas se trate de la denominación que  las identifica. La gran mayoría; de gente que nunca visitó alguna. Para conocer de qué se trata hay que visitarlas primero y después decidir. Necesidades tenemos todos, lugares donde encontrar ayuda pocos y en muchos; si tienes que pagar por sus trabajos. Tú decides, donde buscar.

Muy apreciado lector:

En una ocasión un Juez atendía a un matrimonio que había decidido divorciarse. El Magistrado preguntó ¿quién desea exponer sus razones primero? El esposo dijo; que hable ella primero. Entonces la esposa lo hizo y cada cosa que agregaba hacía que su esposo abriera sus ojos asombrado. Cuando ella terminó de hablar, el juez le preguntó al esposo ¿Tiene algo que decir? El balbuceó desconcertado «Nunca imaginé que ella se sintiera así» Un notorio caso de falta de comunicación. Algo parecido sucede con quien escucha hablar acerca de alguna congregación y toma decisión de no visitar ninguna. Pero nunca se dio la oportunidad de escuchar lo que allí se predica y se practica. ¿No sería de sentido común visitar alguna primero y entonces si; después decidir con propiedad?  Es lo justo y razonable, puedes hablar de nosotros, pero primero tienes que conocernos. ¿Lo harás?

Copyright © 2025 encaminonuevo.org – Todos los Derechos Reservados.

 

 

 

error: Content is protected !!