Seguridad. Escrito está, pero conoce el origen y no caigas en el engaño.

Seguridad. Escrito está, pero conoce el origen y no caer en el engaño.

Mensaje del Director:

Seguridad. Escrito está pero, conoce el origen y no caigas en el engaño. En la actualidad, las imágens han casi desplazado el hábito natural y saludable de la lectura. Un grupo selecto cada vez más reducido aun permanece fiel a la página escrita. La mayoría salta de los títulos al vídeo muy facilmente, quizás porque para leer se requiere de tiempo e interés. Ver una imágen en movimiento no requiere más que mirar lo que pasa rapidamente ante nuestros ojos.  Aunque en la mayoría de las  ocasiones no sabemos de qué se trata hasta verlo totalmente y después lo olvidamos. La lectura cualquiera sea su forma, requiere de un tiempo escogido para dedicarse a ella. No pasa lo mismo con las imágenes que siempre distraen nuestra atención de lo que estamos haciendo. Para leer decidimos cuando y cómo hacerlo, para ver o escuchar algo basta con detenernos a mirar y prestar oídos. Así transcurren los minutos de nuestra existencia.

Seguridad en quien conocemos.

Nadie en su sano juicio confiaría ciegamente en alguien desconocido. Pero a pesar de eso, la conducta del ser humano es muchas veces negligente al acreditar como verdaderas ciertas cosas. Es muy suceptible al rumor aun sin saber su origen, rapidamente lo acepta y luego lo divulga. Lo escuché en la radio, lo vi por TV, lo leí en internet es muy frecuente en las comunicaciones personales. Pero quién nos asegura que lo que escuchamos vemos o leemos es la verdad. La certeza nace de un conocimiento profundo del origen de ciertas afirmaciones. El fracaso ocurre muchas veces de la irreflexión de tomar decisiones a la ligera sin meditar seriamente antes. No se puede ser tan descuidado en cosas que afectarán nuestros intereses, el trabajo la familia y nuestrra reputación. Aun las referencias que nos dan acerca de ciertas personas, debemos tomarlas con pinzas. Pueden estar asentadas en falsas premisas o en muchos casos en conveniencias.

Seguridad en las promesas.

En mi adolescencia y juventud las cosas entre las personas se desarrollaban de manera muy diferente a la actual. La palabra con la cual alguien se comprometía tenía la autenticidad del cumplimiento. Las promesas no eran simples palabras al viento para resolver una situación. Significaban los valores y principios de quien las pronunciaba. La integridad era una forma de vida más que un simple vocablo. Un contrato solo se cerraba con el sello de la palabra empeñada, no era necesario nada más. Qué diferentes son las cosas hoy en día. Se prometen muchas cosas, pero no hay sensación de seguridad y cumplimiento en ambas partes. No existe compromiso con la verdad. Todo debe ser por escrito, pero aun así tampoco en ocasiones se cumple con el compromiso contraído. Poco importan los medios para conseguir algo solamente el fin, sea este  logrado por derecha o por izquierda. Como de lugar y de cualquier manera, parece estar bien para unos cuantos.

¿Certeza en todo lo que escuchamos?

Personalmente yo no la tengo si antes no investigo en la fuente y por supuesto en ocasiones me equivoco. Pero una mayoría es indolente, no quiere tomarse el trabajo de ni siquiera pensar en que tan cierto y conveniente es. En cierta ocasión se le indicó a una mujer, que podría comer de todo fruto del huerto. Pero no de un árbol especial, porque funestas consecuencias sufriría si lo hacía. Por un tiempo lo cumplió, pero cuando tuvo hambre sus ojos se fascinaron con el fruto del árbol. De tanto hacerlo tuvo deseos de saborearlo y comenzó a custionarse porqué se lo habían impedido. En eso cavilava cuando una voz  insinuante llegó a sus oídos. Nada te pasará si lo haces, simplemente si comes del fruto serás como aquel que te lo prohibió. Conociendo todas las cosas y satisfaciendo tus deseos. Los de tu carne, el hambre. De tus ojos, porque te seduce lo que ves. La vanagloria del mundo, tú orgullo de querer ser como el Creador. Satanás sigue hoy con las mismas tretas conque engañó a Eva en el Edén, no las ha cambiado. ¿Para qué? si le siguen dando resultado. ¡Cuídate, no seas tú la próxima víctima!

Seguridad, en quién escribió la palabra.

La misma táctica engañosa que el diablo usó con Eva antes la utilizó con el mismo Jesús. aunque sin resultado. Es lamentable pero cierto, Satanás sabe más de la Biblia que cualquiera de nosotros. Y cuando le conviene la usa, aunque no con el sentido conque fue escrita. Si el mismo Satanás tuvo el desparpajo de decirle a Jesús escrito está. «Lánzate, los ángeles te sostendrán para que tu pie no tropieze»  Usó palabras escritas en la Biblia. El es experto en tergiversar la verdad. No porque yo lo diga sino porque fue Jesús quien lo dijo. «No hay verdad en él» Por lo tanto, cada predicador debe tener mucho cuidado con lo que dice de acuerdo a la palabra de Dios. Asegurarse de que sea lo correcto porque puede estar haciendo más daño, que edificar vidas. Y cada vida es preciosa a los ojos de Jesús. Derramó su sangre y dió su vida por cada una, para que una palabra engañosa haga inútil su sacrificio. No creas en todo el que habla y escribe. Solo en Jesús tienes absoluta seguridad de conocer la verdad.

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