Temor. La Incertidumbre frente al valor y actualidad de una promesa.

 Temor. La Incertidumbre frente al valor y actualidad de una promesa

Mensaje del Director:

Temor. La Incertidumbre frente el valor y actualidad de una promesa. Recuerdo claramente una noche en que prediqué en la hermosa ciudad de Minas, Uruguay. Hacía muy poco tiempo que me había bautizado. Predicar acerca de Cristo era para mi, una experiencia maravillosa y al mismo tiempo atemorizante. Pero pasaba el tiempo y nadie hacía acto de presencia en el salón. Confieso que hasta cierto punto me sentía aliviado. Me habían designado para predicar esa noche en ese lugar. No era mi culpa si nadie aparecía pensaba en el momento. Lentamente comencé a guardar todas mis cosas para regresar a Montevideo. De pronto sentí que alguien abría la puerta del recinto. Un hombre de mediana edad, al ver lo que tenía entre manos me preguntó ¿ya se va? Bueno le respondí puesto que no tenía a quien predicar, me iba para mi casa. ¿es de Montevideo me preguntó, tiene pasaje reservado?  Asentí con la cabeza, entonces agregó; no se preocupe yo lo llevo hasta la terminal.

El temor paraliza y entorpece la acción.

El Uruguay de 1990, era muy diferente al que hoy vivimos. La violencia y el desacato ha transformado este país la tranquilidad en inseguridad y temor. Los principios y valores no tienen el mismo peso. Hoy el fin es lo más importante. Los medios no importa cuales sean. son bienvenidos siempre y cuanto permitan resultados. Muchos reclaman derechos para los cuales jamás han hecho el más mínimo esfuerzo. La honradez ya dejó de ser virtud y el acomodo es moneda corriente. ¿Es bueno? por supuesto que no. ¿permanente? tampoco, llegará el día del ajuste de cuentas. Volvamos a esa noche de Minas. Me sentía en mi ignorancia, como Moisés, derramando el fuego del Señor. Cada palabra que pronunciaba, hacía cambiar la expresión del único oyente de la predicación. Confieso que en ningún momento tuve temor. Antes de despedirnos en el anden me dijo, Ese mensaje era para mi, gracias. Siempre estoy quejándome de algo, pero en realidad, las cosas me funcionan bien. No volví a verlo.

Que el temor no influya en tus decisiones.

Triste es dejar de hacer lo correcto por temor. Hay personas que por temor abandonan sus principios y al final pierden mucho más que haberlos mantenido. El trabajador que por temor a perder su empleo consiente en prácticas ilegales, logrará que nadie más confíe en él. Las jóvenes entregan su virtud atraídas por la respuesta económica sin evaluar las consecuencias. Luego ven su vida arruinada en algún olvidado y oscuro burdel. Las ganancias rápidas y malhabidas, como el humo rápidamente se disipan. Las mentiras que intentan ocultar un error, destrozan sin misericordia la mejor reputación. Desearía que todos comprendan que solo lo bueno atrae lo bueno. No existe recompensa sin esfuerzo y sacrificio. Tarde quizás llegará el momento de recibir justicia, pero llegará y no existirán reproches. Pero si no se actuó con honestidad y valor, no hay mano que pueda restaurar lo que se ha perdido. La promesa era y es “No Temas” y actuará a favor siempre y cuando hagas tu parte con fidelidad.

No temas, fiel es quien prometió.

Dios no cambia, sus promesas tampoco, Así que si algo no funciona en tu vida, no lo culpes ni tampoco a terceros. La causa del mal, está en ti. Alguna cosa retrasa la bendición de Dios. Insistir en hacer algo indebido cuando sabes muy bien que no es correcto. Tropezar y caer por descuidar tu conducta al ver lo que otros realizan. Olvidar tus obligaciones y promesas a Dios que nunca has cumplido. Mejor es no prometer que hacerlo y después incumplir. Dejar tu primer amor. Antes el Señor era lo más importante en tu vida, hoy lo has relegado a segundo o tercer lugar. Lo buscas solo cuando lo necesitas. De a poco vas perdiendo lo que habías recibido y ahora hasta dudas en congregarte o quedarte en casa. Nadie es perfecto y nada de lo que hagas te hará ganar la salvación. Pero lo terrible es perderla por alguna de estas omisiones. Nuestra actitud es disciplinarnos y hacer lo  debido con ganas o sin ellas. La promesa “No temas” está presente los 365 días del año. Pero si no haces tu tarea, entonces teme, te colocaste en zona peligrosa.

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