Mensaje del Director:
No aceptes todo lo que oyes, sino lo que edifica. En el principio todos los habitantes de la tierra, hablaban una misma lengua. Pero algunos llenos de soberbia, decidieron que era hora de crear una torre que llegara hasta el cielo. Seguramente supongo, para llegar hasta el trono de Dios y entablar un diálogo con el fin de cambiar algunas cosas. Porque algún motivo tendrían para hacerlo pese a lo absurdo de tal intento. Procuro imaginar al Creador observando esta escena y su risa al verlo. Cuando pienso y recreo imaginando el momento yo mismo me pongo a reír. José ¿me pasas un poco de barro y José responde bbkeopc&a. No te entiendo José necesito barro y nuevamente su respuesta bbkeopc&a. Imposible continuar la tarea y entonces adiós al sueño de la construcción de la torre de Babel. Cuantos increíbles planes del ser humano fracasan porque no resisten ni el mínimo sentido común ni inteligencia. Y cuantas las veces de usar palabras para crear hermosas realidades, son suplantadas por vocablos soeces que destruyen. Somos responsables no solo de nuestros pensamientos sino también de nuestras expresiones.
No aceptes todo lo que oyes. El sentido de las palabras.
La gran mayoría de las personas son rápidas para hablar pero lentas en razonar. Persiste un dicho muy conocido pero de actualidad «Las piedras no vuelven» Lo mismo podríamos aplicar a nuestro vocabulario, lo que decimos no se puede deshacer después. ¿Por qué se es tan proclive a soltar groserías por la causa más trivial? Basta que caiga un utensilio al suelo, se golpee una puerta o se tropiece con algo para expresar una imprecación. Hablo de cosas muy comunes que realizamos de continuo al cabo del día y se establece como una costumbre. Lo más negativo es que se hacen en presencia de menores que luego copian esta nefasta forma de comunicación. En cierta ocasión un niño en su inocencia preguntaba ¿Mamá los martillos tienen madre? Ella respondió con otra pregunta ¿De donde sacaste esa idea? El niño responde, de Papá después que se golpeó un dedo? Parece gracioso pero no lo es. Cómo cristianos debemos actuar conforme a nuestra condición y honrando en todo momento en quien confiamos. La segunda expresión del Padrenuestro nos constriñe a ser y hacer una diferencia. «Santificado sea su nombre»
No aceptes todo lo que oyes. Prueba la fuente en el lugar indicado.
Cada frase que escuchamos conlleva una propuesta o intención, pero la determinación y aceptación corre siempre por nuestra cuenta. No debemos dar por hecho que todo contenido visto y escuchado desde diferentes medios de comunicación es siempre verdadero. Existen y se usan muchas muletillas que aparentan dar credibilidad a muchas cosas, pero su fuente no existe o no está certificada. Ejemplos «está demostrado científicamente» Personalmente eso no me da ninguna seguridad, si no conozco al Científico o Agrupación debidamente acreditados que lo prueben. He escuchado infinidad de veces «Este Especialista es una Eminencia» Puede que lo sea, pero me lo tiene que afirmar otro reconocido Especialista en el tema. No un paciente del mismo, que lo único que conoce es que una Aspirina alivia el dolor de cabeza. Mal puede acreditar la idoneidad de tal Especialista.Puedo decir que el Dr. Alonso Vega es un Médico Cirujano de primer orden, porque conozco su trabajo. Dirige su propia Clínica y Multitud de Testimonios de personas sanadas por sus tratamientos lo prueban y además reconoce no ser infalible.
No aceptes todo lo que oyes. Verifica primero su origen.
Dice el Señor: «Maldito el que confía en el hombre y pone su confianza en fuerza humana y aparta su corazón de Mi» Esta sentencia viene directamente de lo alto y confronta a todo ser humano con uso de razón. Primero al creyente y la firmeza de su fe, luego al incrédulo por cuanto niega la existencia de Dios. Muchos caminan en el filo de la espada al afirmar a todo el que quiera oír «Yo creo en Dios a mi manera» Insensatos; por cuanto no existe un Dios a la manera de ningún ser humano. Otros dicen «creo que algo hay allí arriba» pero no deciden buscar qué es, navegando en la incertidumbre. Algunos creen que están sobradamente seguros repitiendo «Yo creo en Dios pero no voy a la Iglesia» Cuando fue Cristo quien dijo «Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» Gente orgullosa que cree tener todas las respuestas pero en realidad no lo conocen. El Evangelio no es para orgullosos sino para los que tienen verdadera necesidad que solo Jesús puede satisfacer. En palabras del Pastor Adrián Rogers «El Evangelio es un mendigo diciéndole a otro mendigo dónde encontrar abrigo y pan»
Muy apreciado lector: No es la abundancia de bienes materiales o posición social lo que da valor a la vida, sino quien gobierna sus pensamientos. Una vida sin Dios no tiene futuro. Conforme a quien sigues es el lugar al que llegarás.
Copyright © 2024 encaminonuevo.org – Todos los Derechos Reservados.
