Tu trabajo es creer. ¿Cuál tu respuesta?

Tu Trabajo es Creer. ¿Cuál tu respuesta?

Mensaje del Director:

Tu trabajo es creer. ¿Cuál tu respuesta? El mundo entero está lleno de opiniones personales. Cada cual tiene y defiende la suya. En muchas ocasiones se pierde de vista, dónde se encuentra la verdad o que es en esencia lo mejor. Hace unos días que en la ciudad de Montevideo, comenzó a brotar un caudal de agua del tronco de un vetusto árbol. Una joven al pasar por el lugar exclamó: ¡Es un milagro! otra mencionó ¡ es fabuloso! un tercero dijo ¡hay que pedir un deseo! Un reportero de TV cubriendo la noticia, puso su mano en el chorro de aguja y luego mojó su frente. En realidad lo que ocurrió, fue la rotura de un caño que alimenta la red de agua potable de la ciudad. Sencillamente por un hueco en el tronco del árbol subía el agua que después surgía hacia al exterior. La causa era muy sencilla, el imaginario popular agregó lo restante. ¿A cuántas cosas en nuestra vida damos un significado que definitivamente no es real? En esa endeble base se fundan algunas creencias.

Tu trabajo es creer. Sueños y visiones.

Todos sin excepción hemos sido dotados con el maravilloso poder de la imaginación. Podemos crear fácilmente en nuestra mente maravillosos y fantásticos sueños y visiones. Algunos de ellos pocos, suelen transformarse en realidades tangibles aunque no es la norma. Otros desarrollados conscientemente en todos sus detalles, muchos en forma inconsciente cuando estamos dormidos. De lo cuales la mayoría aun siendo vívidos luego no se recuerdan y son olvidados. Pero algunos; si se recuerdan y dependen de cada persona que los experimenta, transformarlos en realidad antes de ser desechados. Hay una clase de sueños y visiones que Dios envía a sus escogidos. «Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Los jóvenes verán visiones y los ancianos soñarán sueños. Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días. Derramaré de mi Espíritu y profetizarán» Son planes de Dios. Hechos 2:17. Joel 2:18.

Tu trabajo es creer. Cuestión de tamaño.

En plena guerra Civil, el entonces Presidente de Estados Unidos Abraham Lincoln; tuvo que tomar una difícil decisión. Nombró como Comandante en Jefe del Ejercito del Potomac, al General George Brinton McClellan. La figura de este hombre montado en su caballo era imponente, pero su ánimo no se correspondía con la misma. Frente a cualquier dificultad ponía su atención en minimizar el riesgo antes que ganar las batallas. En tal condición el Ejercito de la Unión no avanzaba gran cosa, por lo cual Lincoln le envió un celebre mensaje. «Si no quieres usar mi Ejército, entonces deseo pedírtelo prestado» Muchas personas que escucho tienen grandes sueños y maravillosas visiones, pero una fe y valor mínimos. Sus deseos mueren antes de ponerse en práctica, agigantan las dificultades mientras que su ánimo decae. ¿Qué de muchos creyentes que levantan murallas frente a cualquier problema cuando por la fe pueden derribarlas? ¿Cuál la medida de tu fe?.

Tu trabajo es creer. Tiempo de avanzar.

La realidad del hombre y la mujer de hoy y lamentablemente también la de muchos creyentes; es buscar lo fácil. Pocos deciden esforzarse para hacer una diferencia y cambiar su vida. Los derechos no se regalan hay que ganarlos. Es sencillo levantar una vivienda precaria en terreno ajeno y cuando la lluvia la inunda pedir realojamiento. Lo siento las cosas no funcionan así. Es muy sencillo traer hijos al mundo, pero no que los demás debamos  alimentarlos. Como abortar cuando no se desean afrontar las consecuencias. Nadie nos exime de nuestras responsabilidades, menos Dios cuando el promete su ayuda y poder aun cuando falte sabiduría. Todo lo que ha hecho es bueno, pero hay que trabajar para obtenerlo. «Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo»  ¿Y tu piensas en la calle o en la Iglesia que todo se reduce en pedir? Dile a tu cabeza que piense, a tus piernas caminar y a tus manos movimiento. ¡Después avanza!

¿Me permites un segundo? Muchos piensan con hacer algo en su vida. Pero no ahora, tal vez mañana, pasado mañana. la semana que viene, el mes próximo, quizás el año que viene; oh; es posible; nunca. Es mejor, «No dejar para mañana, lo que puedes hacer hoy» Eso significa todo lo contrario a ser perezosos, sino diligentes en el uso de nuestro tiempo de vida. (Nuestros años) ¿Cuántas madres, esposas o hijas, necesitaban unas palabras de comprensión aliento y amor, pero no las recibieron? Demasiados jóvenes vi; derramar lágrimas, pero creyeron poco varonil dar un apretado abrazo y decir, Viejo; te amo gracias, nunca te borraste. Queda mucho por hacer y es muy importante: Reconocer el inmenso sacrificio de amor de Jesucristo dando su vida por Ti. ¿Qué vas a hacer al respecto ?

Copyright © 2026 encaminonuevo.org – Todos los Derechos Reservados.

 

 

error: Content is protected !!