Mensaje del Director:
La Fe debe ser firme. No un subibaja. Ignoro donde realmente nace el pensamiento en la mayoría de las personas cuando piensan concurrir a una congregación cristiana. La mayoría no asiste porque su vida es la mejor, sino porque hay dificultades que no pueden resolver. Nadie les promete que será fácil encontrar soluciones, pero muchos creen que luego de su asistencia acabarán todos sus problemas. Y a partir de ahí ya no padecerán de aflicciones, pero lamento decir que esto no es real. Si Jesús llama a toda persona «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar» Ello no supone vivir sin cargas durante todo el tiempo. Los problemas son nuestros compañeros todos los días de nuestra vida. Los que no buscan a Jesús, enfrentan sus problemas con sus propias fuerzas experiencia y habilidades. Confiar en Jesús es recibir ánimo para soportar las cargas y sabiduría para saber cómo lidiar con ellas. Porque Dios no las quitará, aunque nos acompañará en el camino.
La Fe debe ser firme. No un día arriba y el otro abajo.
Todos tenemos una clase de fe natural para manejarnos en nuestro quehaceres cotidianos. Pero hay otra clase de Fe, la sobrenatural. Con poder para transformar las cosas; que proviene del Don de Dios del cual cada creyente tiene una parte. Evidente que el incrédulo no la posee, pero en el creyente en ocasiones no es tan firme. Si todo está bien, entonces las cosas son color rosa, el corazón alegre y los aleluya y gloria Dios abundan. Pero cuando ocurre algo realmente difícil, la fe tambalea y la duda penetra hasta lo más profundo. Entonces comienzan los reclamos y quejas al altísimo, golpeando las puertas del cielo con preguntas ¿porqué o hasta cuando Señor? Dios sabe nuestra realidad y si envía o permite las pruebas; es para nuestra edificación y crecimiento. Tampoco oculta como actuaron algunos de sus siervos más usados por Él. No para criticarlos sino para prevenirnos, porque si a ellos les ocurrió; aprendamos entonces como cuidarnos nosotros.
La Fe debe ser firma. Algunas consecuencias.
Abraham tenía la seguridad de que Dios estaba con el. Pese a su su edad; le prometió que tendría un hijo con Sara su esposa. Ella rió al conocer la noticia ¿A mi edad se dijo? Pero como el tiempo pasaba y la criatura no aparecía, convenció a su esposo para que tuviera un hijo con su sierva. Así nació Ismael y al tiempo de Dios; el hijo de la promesa Isaac. Esta intromisión en la voluntad de Dios creó hasta el día de hoy un odio irreconciliable entre Israel y las Naciones Arabes. Algo que seguramente no habría ocurrido si Abraham y Sara hubieran esperado el cumplimiento de la promesa divina. Dios envió a Jonás con un mensaje para el pueblo de Nínive, deseaba darles una oportunidad para el arrepentimiento. Pero Jonás los odiaba por su crueldad y no quería que alcanzaran el perdón del Señor. Tuvo que ser alimento de una ballena por tres días y al final tuvo que hacer lo que no quería. Darles el mensaje de Dios y por ese mensaje, Nínive alcanzo misericordia.
La Fe debe ser firme. Confiar en la voluntad divina.
Se nos enseñó «Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra» En primer lugar no es creyente todo aquel que visita o concurre a una congregación. Sino quien contrae un compromiso con Jesús y cumple con sus mandamientos. Ahora bien, si cada cual ha sido llamado entonces; recibe una tarea específica y un Don para el servicio. Es responsabilidad de cada cual reconocer el Don y utilizarlo. Para algunos el Don parece ser el murmurar, hablar de los demás u ocupar una banca algunos días. Otros eligen qué hacer aunque no cuentan con talento para hacerlo. Muchos hacer su propia voluntad. Son los que buscan prosperidad y jamás se satisfacen, siempre van por más. ¿Porqué tanto afán por las cosas materiales? Si realizo mi trabajo para el Señor a conciencia, Dios no es injusto como para no bendecirlo. Y a su tiempo recibir una herencia como coheredero con Cristo. Confío en Él como Pablo confiaba; estoy enseñado a tener abundancia como padecer necesidad. No necesito más.
Muy apreciado lector:
Me gustaría recibir tu comentario, es la única manera de conocerte. Los días y lo años pasan sobre nosotros y dejan huellas. Cada cual vive conforme quiere y puede hacerlo. No juzgo a nadie, al que tiene algo que lo cuide, sea tiempo, posición, salud, familia y amigos. Me gusta recordar que todo eso aunque bueno es efímero. Dura, solo unos pocos años aunque sean noventa o más de cien. La pregunta más importante es ¿Qué pasa cuando ese tiempo termina? Mucha gente piensa que nosotros los evangélicos, somos personas ignorantes, excéntricas e incapaces de creer en sí mismos. Están equivocados. No creemos porque no sabemos como salir adelante, sino porque sabemos y conocemos; es porque creemos. Y de lo que sabemos y conocemos de eso hablamos. Jesús no es solo un nombre, es el nombre sobretodos y el único camino a la eternidad. Para seguirlo; primero tienes que conocerlo y para que sea posible tienes que aceptar su existencia. Puedes comenzar aquí.
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