No hagas tesoros en la tierra. Sino en el cielo.

No hagas tesoros en la tierra. Sino en el cielo.

Mensaje del Director:

No hagas tesoros en la tierra. Sino en el cielo. En la antiguedad dos hermanas recibían un visitante muy especial. Una de ellas atendía las mesas, la otra escuchaba atentamente al visitante. Así se desarrollaba la reunión entre ambas hermanas Marta y María, cuando Jesús las visitó en su hogar. Si evaluamos las actitudes de cada una, encontramos que no son muy diferentes a las nuestras. Cuando se recibe una visita inesperada, siempre alguien corre de aquí para allá ordenando cosas, pero siempre hay alguna que pone su atención en la visita. La gran mayoría no solemos ser tan prolijos y ordenados en nuestra vida. Quizás porque no tenemos las ideas tan claras y definidas en nuestros pensamientos, como para luego plasmarlo en nuestro hogar. Tener cada cosa en su lugar, hablar lo necesario y conveniente y saber cuándo callar para escuchar. Ya que alguien importante nos visita, no es momento de quitar algo de aquí para hacerle lugar. Buscando luego qué es mejor hacer a continuación, mientras la visita espera pacientemente ser atendido. El orden es primordial en el hogar más allá de si se esperan visitas o no.

No hagas tesoros en la tierra. Vivir es una gran oportunidad.

Nadie nace por su propia voluntad o casualidad, sino por la voluntad de otros. Ejercida en libertad o en diferentes condiciones. Pero siempre queda una responsabilidad inherente por el nacimiento de una criatura que depende de apoyo y cuidados. En promedio más de 150.000 personas mueren diariamente en el mundo por múltiples causas. Cada una de ellas con su propia vivencia historia personal y contenido, que tuvieron su oportunidad de vivir. No olvido a quienes pudieron tener ese derecho y oportunidad, pero les fue negado. Lógicamente no puedo conocer en esencia cómo fue la vida de cada ser humano y está bien que así sea. Porque hay una cuota la más importante; de responsabilidad en lo que cada uno hace o hizo con su vida. No existen excusas cómo el entorno y las condiciones en que se nace, aun con las peores se puede salir adelante. ¿Creen que fue fácil para un leñador de Kentucky cómo Abraham Lincoln, llegar a ser Presidente de Estados Unidos?- ¿Acaso resultó sencillo para Nelson Mandela, luego de 27 años en la cárcel, salir de allí y ser Presidente en Sudáfrica? Sacrificio, tesón y férrea voluntad lo hicieron posible.

No hagas tesoros en la tierra. Encuentra las diferencias.

El ser humano es una máquina de cometer errores, aunque la mayoría los niega, pero los oculta y minimiza. Confunde múltiples veces las cosas, por ejemplo; humildad con pobreza. La humildad es una virtud y la calidad de una persona que tiene abundancia para compartir y lo hace. La pobreza se refiere a una carencia o escasez momentánea o prolongada de lo necesario para vivir. Hay mérito en la humildad, pero ninguna virtud en la pobreza, excepto claro; lo que Jesús cita en lo espiritual. Lamentablemente para muchos, no tener definido correctamente el verdadero significado de ambas los hace vivir constantemente en el error. Las palabras de Jesús revelan mucho en cuanto a este tema. En ellas menciona a sus discípulos «porque siempre tendrán pobres entre ustedes, pero a Mí no siempre me tendrán» Se establecen aquí dos clases de pobreza. Los que no realizan lo necesario para lograr con su esfuerzo (trabajar) lo necesario para vivir. Y los «pobres en espíritu pues de ellos es el reino de los cielos» pues reconocen su verdadera condición y su confianza está depositada en Dios.

No hagas tesoros en la tierra. Saber para después creer.

Marta la hermana de Lázaro y María, no supo reconocer la importancia del momento. María supo al instante qué debía hacer, Jesús lo indicó. «Marta afanada y turbada estás, una cosa es necesario hacer y María escogió la mejor parte» ¿Con cuál de estas dos hermanas te identificas? Marta solo ocupada en las cosas de este mundo, dando poca relevancia a la presencia del salvador. ¿Existe algo más importante para un creyente que Jesús?No podemos brindar un testimonio de la presencia de Dios en nuestra vida, si no lo colocamos en primer lugar. El incrédulo, cree en sí mismo y niega la existencia de Dios. Por eso piensa que creemos en Dios porque no confiamos  en nosotros mismos. Debemos demostrarles la esencia de nuestra fe. Que no es otra qué, porque sabemos a quién servimos, es por eso qué creemos. No ocupes tus energías en hacer tesoros solamente para este tiempo, sino prioritariamente para donde quieres vivir. Si es el cielo, entonces haz tus tesoros primero para allí, de lo contrario pasarás la eternidad con lo mínimo. Recuerda, lo que es del mundo aquí se queda y nosotros no somos de aquí.

Muy apreciado lector: No escuches a los que dicen que creer en Dios es un escapismo, porque no saben de lo que hablan. Mejor escapa y encuentra la verdad. Todo pecado se le perdonará al ser humano que se arrepiente, pero la incredulidad no. Busca, visita pregunta reflexiona y define tu conducta.

Copyright © 2024 encaminonuevo.org – Todos los Derechos Reservados.

 

error: Content is protected !!