Mensaje del Director:
Libre al fin. Cumplimiento de una promesa: Estas maravillosas palabras que emocionan a la mayoría de la humanidad, resulta en muchos casos también una fuente que desconcierta. En primer lugar todo aquel que ha elegido un orden superior que guíe su conducta, debe vivir de acuerdo con ella. Pero no siempre será posible, en algunos casos se levantara alguien que esclavizará a una parte de sus semejantes. Un grupo de individuos pseudos iluminados que se escudan detrás de una aparente excelente idea totalitaria, de «progreso masivo» Algunos permanecen por un tiempo y otros se levantarán pero todos caerán cuando Cristo vuelva para jamás levantarse. Por otro lado un grupo que «piensa que es libre» pero se esclaviza a si mismo. Arrastrando una larga cadena de vicios y abusos contra naturaleza, alcohol, drogas.violencia y corrupción. En tercer lugar los cristianos: eligen lo mejor, pero en su seno batallan contra quienes quieren coartar su libertad.
Libre al fin. La realidad cotidiana.
Una frase del libro de Charles R. Swindoll, encierra una certera definición. El manifiesta «Creer en la gracia es una cosa. Vivirla es otra» Por analogía podríamos afirmar «Creer en la Libertad es una cosa. Vivirla es otra» En esencia todos deseamos vivir libremente, pero la realidad nos muestra algo muy diferente. Existimos condicionados por varias circunstancias naturales. El medio ambiente está contaminado, los alimentos que nos proporciona también nos enferman, como el agua que bebemos y el aire que respiramos. Muy pocas personas proceden amigablemente con la naturaleza y su entorno. Queremos ser respetados en nuestros derechos y gozar de tranquilidad. Otros reclaman lo mismo pero sin hacer mérito alguno, pisoteando los legítimos derechos de los demás. Lo que debería ser esfuerzo cooperativo cede ante la desleal y brutal competencia por conquistas individuales. ¿Podemos ser libres frente a la inseguridad?
Libre al fin. Albedrío.
En la antiguedad Dios era el gobernante natural de su pueblo, pero lo absurdo del pensamiento humano lo despreció. Literalmente le dijeron con sus actitudes, hazte a un lado Señor, queremos Reyes como las demás naciones: Dios les concedió lo que deseaban, entonces ellos colocaron como Reyes a seres tan imperfectos como ellos. Hombres que no podían gobernarse a si mismos ni a su familia, menos tenían capacidad para gobernar al pueblo. La gente de la actualidad no es diferente a los de antaño. Estos confían hoy que personas falibles solucionen todos sus problemas, que multiplican promesas pero muy pocos resultados. Por ello Dios le concede libre albedrío, que muchos confunden con libertinaje, pero solo representa la facultad de elegir. De acuerdo a ello, las consecuencias. No podemos culpar a Dios, ha sido justo siempre, lo que buscamos eso encontramos. «Si Dios no guarda la ciudad,. En vano vela la guardia» Sin Dios no hay seguridad.
Libre al fin. Conocimiento y Experiencia.
Muchas personas se ufanan de su experiencia, no digo que no sea importante. Lo es, pero siempre será el resultado de la aplicación de un conocimiento. Cuando alguien se golpea un dedo con su martillo, sabe que le dolerá. ¿Pero cuanto? Solamente después de recibir el golpe. Basarse solamente en la experiencia no es aconsejable. No se necesita golpear la cabeza contra la pared, se sabe que duele. Tampoco podemos envanecernos por el conocimiento adquirido, porque mucho de ello varía con el paso del tiempo. Nuevos descubrimientos agregan y aumentan nuestro conocimiento. Pero existe algo inalterable en la creación y es conocer a Dios y el Señor desea ser conocido. ¿Cómo empleamos el tiempo de cada jornada, piensas en ello? Jesús dijo «Conocerán la verdad y la verdad los hará libres? Puesto que agregó para que no queden dudas «Yo soy la verdad…» No se necesita entonces ser muy inteligente para entender cómo ser libre.
Muy apreciable lector:
Camina el hombre y la mujer hacia el futuro, según sus pensamientos, deslizándose, tropezando y cayendo una y otra vez. Ello conlleva consecuencias y secuelas que no dejan de ser pasajeras pero dejan cicatrices. El camino de esta vida tiene fecha de vencimiento para todos. En la extensión del tiempo vital de cada uno escribimos nuestra historia personal, los frutos de nuestra existencia. La cosecha de nuestra siembra. Lo que es de aquí quedará en el olvido, pero si se toma una decisión a tiempo esa nos llevará a determinado lugar. La vida no acaba en el sepulcro ahí queda el cuerpo y esto también por un tiempo, no siempre va a permanecer allí. Porque la vida es un Don de Dios, eterna; no tiene final. Quizás no puedas comprender la grandeza de esta afirmación, porque aún no has nacido de nuevo del agua (bautismo) y del Espíritu (Jesucristo). Pero hoy puedes comenzar mediante la decisión de aceptar a Jesús como tu salvador personal y obtener una nueva identidad. Haz click aquí y verás qué sencillo y maravilloso es.
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