Mensaje del Director:
Dime dónde vas. Después veré si te sigo. Cuántas dificultades y errores no se cometerían si simplemente pensamos antes de tomar decisiones apresuradas. En una ocasión un joven quiso acercarse a una joven que le agradaba. Tan grande era su ansiedad que no prestó ninguna atención del suelo que pisaba, que cayó en un profundo pozo. La joven ni siquiera se percató de tan infortunada circunstancia, absorta en escuchar el sonido de sus auriculares. Casi todos hacemos cosas que no tienen sentido, transitamos la vida tan aprisa que no apreciamos lo que nos rodea. Cuánto dolor causa un comentario hiriente en un momento de ira. «Eres un inútil, no sirves para nada» Papá o Mamá, no tienen idea de cuanto duelen estas palabras, que el arrepentimiento no atenúa y que cuestan olvidar. No es importante la edad de cada cual, para que en este preciso momento dejemos lo que estamos haciendo. Para pensar ¿Cuál será nuestro destino de acuerdo a las cosas que hacemos hoy? Porque aun queda tiempo para cambios.
Dime dónde vas. Sigo tus pisadas.
Muchos padres ven a sus hijos como una extensión de si mismos. Si el padre es Abogado, piensa que su hijo también debe serlo y aun superarlo. Si en cambio una Mamá es Psicóloga su hija también debe emularla. Este es un error muy común, a veces eso resulta, pero en la mayoría no es así. Cada ser humano es único y diferente a todos los demás, con aptitudes y capacidades que los diferencian. El éxito se conoce cuando se comprende cual es el talento natural, se practica desarrolla y se aplica. En tiempos anteriores era muy solicitado un «sabelotodo» capaz de resolver varios inconvenientes y hacer un buen trabajo, pero a medias. Hoy se entiende que un especialista en el tema es el indicado para realizar el mejor trabajo. No hay sustitutos ni suplencias idóneas, cada maestro con su cátedra. No sé cual es el modelo que inspira a cada individuo pero es responsable tanto de la elección como del resultado. En ocasiones y sin tener la habilidad natural, se deciden cosas que al final acaban arruinando la vida.
Dime dónde vas. El modelo del mundo.
Cualquier mente que no es dirigida por un orden superior es fácil presa de la influencia del mundo. Muchos creen que tienen libertad para elegir, pero no es más que un sutil engaño. El mundo ofrece toda clase de oportunidades y atomiza los sentidos de la gente, para que se decida por algo. Si estar a la moda interesa, entonces ella le dirá como vestirse, comer, divertirse o como disfrutar de todo placer posible. Ese es el modelo que muchos adoptan como su estilo de vida. «Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Porque el mundo está bajo el poder del maligno. Esa es la obra destructiva del Diablo al cual le queda muy poco tiempo. Hora de decisión ;escrito está «No amen al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él» 1 Juan 2:15-17. No me alegra hablar sobre esto, pero para eso fuí llamado. Reflexionen.
Dime dónde vas. Rumbo al Cielo.
Las palabras de Jesús nos proveen de auténtica esperanza y seguridad. «Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde yo estoy» Estamos en el camino correcto hacia un destino cierto. No nos prometió rosas sin espinas y perenne alegría, más bien sigamos escuchando.«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sigame» En primer lugar Jesús jamás nos daría una mochila que no pudiésemos cargar, conoce nuestras debilidades. Significa que hay cosas que debemos mantener en la senda al cielo y de otras nos debemos despojar. En Hebreos 12:1-2 se nos alienta «despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante» Quién corre una carrera se libera de todo peso inútil con tal de llegar a la meta. Cuesta llegar a la cima, pero el premio bien merece todo esfuerzo. Mi hermano y mi hermana, no importa cuanto falta para llegar no desmayen; él nos espera allá arriba. ¡Amén!
Muy apreciado lector:
Así te llamo, porque aún no se si eres cristiano. Dime dónde vas. Muchas cosas la gente las da por ciertas, pero están en un peligroso error. Creen que van a ir al cielo, porque se creen buenas personas. Primer gran error, bueno es Dios, pero no ninguno de nosotros; pecadores desde que nacemos. Somos salvos por la gracia de Dios (un regalo inmerecido) después que aceptamos a Jesús como nuestro salvador y le seguimos. Todos tienen la misma oportunidad, pero no todos «irán para arriba» El ser humano (alma) que vive en un cuerpo, no muere nunca. Vivirá la eternidad en el cielo o en el infierno. Lo que va al sepulcro es el cuerpo y aún este hecho polvo por el tiempo, tampoco va a permanecer ahí por siempre. Pero eso es tema para otro artículo. Creo que he sido claro, aunque ya lo he manifestado en muchas ocasiones. La muerte no es desaparecer, significa «SEPARACION» El cuerpo al sepulcro, el aliento a Dios que lo dió y el alma (Tú) al lugar que tú elegiste. Tienes en qué pensar y luego decides.
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