Todo me es lícito, pero no todo conviene.

Todo me es lícito. Pero no todo conviene.

Mensaje del Director:

Todo me es lícito, pero no todo conviene. Esta frase encierra en sí misma un dilema constante para cada persona. Desde que nace hasta que va a la fosa debe elegir entre dos situaciones contrarias todo el tiempo. Nadie puede escapar a esta disyuntiva, tendrá que resolver entre una o la otra. Veo en esto una gran oportunidad de definir qué hacer o que no hacer. Sucede que no somos criaturas esencialmente razonables, sino actuamos por impulso. Si la resolución es correcta bien, si fue un error entonces lamentamos. El Apóstol Pablo está hablando a los creyentes en primer lugar, para recordarles que le es permitido hacer muchas cosas. Pero agrega luego que pese a ello, no todo conviene edifica y es bueno realizar. Hay una ley primera que viene de lo alto; moralmente exacta. Luego la ley que gobierna la naturaleza. Después el derecho a vivir en libertad y mejores condiciones. Por lo tanto se nos concede «Libre albedrío» No significa hacer todo lo que deseamos. Sino simplemete decidir que elegir y luego hacerlo. La responsabilidad es enteramente nuestra como tambien los resultados.. No valen luego absurdas excusas.

Todo me es lícito. Haciendo camino.

Cada amanecer nos anuncia solamente un día más de vida, no asegura que todo irá bien. Para algunos es un día igual o peor que el anterior, para varios uno lleno de problemas por resolver. Pero para una minoría la esperanza de lograr lo mejor. No se trata de que cada día sea bueno con nosotros, sino de hacer lo necesario para que efectivamente lo sea. Ciertamente poco logrará aquel que sueña e imagina recostando la cabeza en la almohada todo el día. Sino aquel que se levanta muy temprano en la mañana dando su mejor esfuerzo, el que se retira a descansar satisfecho. Es lícito tanto lo uno como lo otro, pero la recompensa es para el que transpira intelectualmente y físicamente. En la vida hay gente que todo lo espera, reclama, habla y halla culpables de lo mal que van las cosas. Les recuerdo que la palabra de lo alto, es un espejo que nos muestra a cada instante, la clase de persona que somos. Podemos hacer lo que ccrresponde y da resultado o esperar que el gobierno o la acción social resuelva lo que cada uno responsablemente debe hacer. Se reclaman derechos pero pocos asumen sus obligaciones.

Todo me es lícito. Decadencia de Valores y Principios.

Desde la rebelión de Adán y Eva, la humanidad no ha encontrado equilibrio ni paz, sino conflictos. Hasta el día de hoy los desencuentros son el pan de cada día. A escala personal, grupal, países y continentes se enfrentan buscando supremacía sobre el otro. Más que buscar soluciones, la intención es imponer condiciones y obtener ventajas. Billones se malgastan en fabricación y uso de armamento cada vez más destructivo y mortal. En medio de ese desenfreno intenta vivir la mayoría de la población mundial. No tiene poder para cambiar las cosas pero sufre las consecuencias de carencias exilio y migración. Buscan un lugar para encontrar paz y tranquilidad. No es posible si la persona valga la redundancia no se humaniza y decide respetar al semejasnte. De todas formas aclaro y agrego enfáticamente «NO HABRAN CAMBIOS» Porque la humanidad se embrutece y envilece cada día más. El Matrinonio y la Familia ya no son baluartes de la sociedad. Hoy la anarquía más aberrante impera en las relaciones humanas y costumbres cotidianas. «Nadie hace lo bueno, ni siquiera uno»  dice el Señor, aunque nos duela.

Todo me es lícito. El fin del todo vale.

Cuando era joven, nunca pensé que vería las cosas que hoy observo y que continuarán ocurriendo y empeorando. La gente decide vivir como quiere sin que siquiera el sentido común les permita advertir el desastre que se acerca. En la antiguedad, Dios se hartó de la maldad de la humanidad y en el diluvio la destruyó. Noé halló gracias delate del Señor y nos concedió otra oportunidad. Y dijo Dios: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Y un arco puso en las nubes como recordatorio de esa decisión, lo has visto muchas veces después de la lluvia. Pero aún eres tardo para entender. Toda vez que oramos, rogamos «Venga tu reino, hágase tu voluntad…» Él vendrá y la hará y será tan terrible para quienes lo niegan que: «dirán a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero» Conqué feliz la navidad del arbolito, los regalos y papá Noel. No es verdad, Jesucristo es la verdad, sin él no habrá alegría ni esperanza hoy ni nunca. 

Muy apreciado lector: Gente hay que afirma no creer en la existencia de Dios. No hay ni una sola base cierta para pensar que eso es verdad. Basta observar la naturaleza para comprender que nada puede ocurrir sin que una mente consciente no lo haya creado. La frase «todo el que busca encuentra» cierra toda puerta a la ignorancia y la incredulidad. No hay una sola persona que haya buscado a Dios sinceramente y no lo halla encontrado. Búscalo.

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