Renovación de Mentalidad para cambiar tu Vida.

Renovación de Mentalidad, para cambiar tu vida

Mensaje del Director: 

Renovación de Mentalidad, para cambiar tu Vida. Esto pareciera ser una sentencia, pero en realidad no lo es. Alguien podría decir, pues bien, Yo no quiero cambiar de vida. Puede parecer ilógico, contraproducente y hasta anormal, puesto que la vida precisamente se alimenta de cambios. Pero cada cual tiene derecho a elegir la forma en que vive. Si se está satisfecho con lo que se tiene, lo que se hace y disfruta, es razonable preguntarse ¿para qué cambiar? Sucede que quien goza de este aparente buen pasar, es sin duda una minoría de la población mundial. El resto de los mortales todos los días lucha contra obstáculos que hacen de su vida una desdicha. Su pensamiento es ¿cómo o qué hacer para que las cosas cambien? No hay alegría, satisfacción ni abundancia, lo que aumentan son los problemas, la falta de dinero, la frustración y el desaliento. ¿Dónde ver una luz de esperanza? Imposible sin una renovación constante.

Entre el Voluntarismo y la Certeza.

Si hay algo que abunda en nuestros días es la facilidad de prometer muchas cosas. De ellas se valen en primer lugar los políticos en sus campañas y discursos. Uno los oye hablar y en 5 minutos prometen resolver todos nuestros problemas y los del país. Esto al fin y al cabo no deja de ser más que puro voluntarismo o sea simplemente un deseo. Aunque sea efectivamente realizado con la mejor buena voluntad, nunca tienen la absoluta certeza de que puedan concretarlo. Cierta clase de publicidad hace exactamente lo mismo, promete que tal producto o servicio soluciona un problema o varios. Lo cierto es que abundan los reclamos y las decepciones y casi siempre el precio es demasiado alto. Esto también acontece en algunos círculos cristianos, donde en ocasiones se utiliza la fe como solución y no como medio. Obtener lo que se necesita a cambio de una promesa de dar algo cómo retribución. Cabe preguntarse entonces si lo que se espera lograr, encuadra dentro de la voluntad del Altísimo.

Renovación de tu mentalidad y ver el cambio

Lo más negativo que enseñan ciertas disciplinas, es hacer que las personas se centren fundamentalmente en si mismas. Yo soy el centro y todo lo demás gira alrededor. Es decir solo se preocupan de sus cosas particulares y muy poco en la de los demás. El pensamiento que muchos tienen se reduce a: Si no me ocupo de mis cosas ¿quién lo va a hacer? Tal pensamiento no solamente es egoísta sino también ingrato. Hay muchas personas cuyo trabajo facilita nuestra vida y ni siquiera nos damos cuenta y menos lo agradecemos. ¿Que tal si nadie recoge la basura, limpia las calles, ordena el tránsito, hace guardias en mutualistas y hospitales? ¿Quién protege nuestra propiedad y tranquilidad personal? Desde luego que existen fallos omisiones y equivocaciones porque la gente comete errores, son seres humanos. ¿Tú nunca te equivocas? Siempre exigimos lo mejor de los demás. ¿Pero estamos dispuestos a dar siempre lo mejor de nosotros mismos?

La Renovación de nuestro entendimiento.

El cristiano es el primero que debe renovar continuamente su entendimiento. Es el primero en pedir, pero no el primero en dar. Es el primero en exigir cumplimiento, pero no el primero en obedecer. Casi siempre hay que rogarle que haga lo que está escrito y siempre recordarle que está obligado a obedecer. ¿Cuantas veces se repite es más bienaventurado dar que recibir? Y esto no se refiere solo al dinero, sino a estar siempre disponible para cada tarea que hay que realizar. ¿Cómo puedes quedarte sentado o sentada cuando ves que 50 hacen el trabajo de toda la congregación? Si eres miembro de una Iglesia, tienes un don por lo menos. No es para que te sientas un privilegiado o privilegiada, sino para que trabajes en la obra de Dios. La única manera de trabajar para Cristo es trabajar para los demás. El siervo primero trabaja y recién después come y recibe su paga. Si haces algo por alguien, para Cristo lo haces. Él mismo lo ha dicho.

La Calidad en el Servicio

Quizás tu vida no sea todo lo satisfactoria que quieres, porque estás pasando por alto muchas cosas. Seguramente hay varias cosas que faltan hacer en cada iglesia. Justamente la tarea que tu don debe realizar. No es para todos, predicar, cantar en el coro y administrar. Hay mil y una tareas que hacer en cada Iglesia. El soberano Espíritu Santo ha dado el don especial a cada cual para que sea realizada, sin que falte ninguno. Lo ha hecho para edificar la Iglesia de la cual formas parte junto a tus hermanos de fe. Fíjate que hermosa tarea ha puesto en tus manos. Con tu labor, contribuir a edificar la vida de cada uno de ellos. Falta muchas veces como lo dicen los Mexicanos “echarle ganas”, Poner empeño, corazón, dedicación y amor en la tarea asignada. No es que Dios no te escuche o se haya olvidado de sus promesas. Simplemente no puede bendecir a quien no oye sus mandamientos. Haz tu parte y llegarán los beneficios.