Mensaje del Director:
Cuide lo que tiene, por que no hay reemplazos para una de las posesiones más importantes de nuestra vida. Seguramente hay cosas en su vida que valora en gran manera, por ejemplo los dedos de su mano ¿Qué podría hacer sin ellos, es más que haría si solamente le faltase uno solo de ellos? ¿pensaría, que después de todo le quedarían nueve todavía? Creo que no lógicamente no le sobra ninguno.
Premio Nobel de lo absurdo
Ahora que le parece si le pido que elija un dedo de su mano, el que Ud prefiera y después tome un martillo y aplique un fuerte golpe sobre el mismo para luego ir a todo correr en busca de un médico para que le cure la herida. A todas luces suena totalmente absurdo que alguien en su sano juicio hiciese algo semejante, pero algo parecido es lo que hace una enorme mayoría de la gente con respecto a su salud, no le presta toda la atención hasta que aparece una dolencia, entonces a preocuparse.
Un tesoro pocas veces reconocido
Es un tesoro que no elegimos ni compramos, nos fue dado , pero somos tan negligentes que solamente apreciamos todo su valor después que la perdemos. Ingerimos lo que nos gusta y no lo que conviene, transigimos con la calidad de nuestros alimentos en función de lo que nos cuesta, porque claro, nos hace perder el sueño ese flamante celular que vimos el otro día, lo necesitamos, el que poseemos está anticuado y el dinero no alcanza para todo o sea elegimos el teléfono en lugar de lo mejor para nuestra salud.
Lo quiero y me lo llevo
Esa prenda de ropa nos quita el sueño y nos hace revolver en nuestras cosas para ver si nos queda una tarjeta con algún saldo todavía, el par de lentes de sol para el verano aunque aun estamos en invierno o la movida de toda una madrugada de danzas humo y bebidas que nos roba el merecido y necesario descanso. Hay que divertirse. Nos consume el deseo por poseer cosas y aparece el Strees y luego la depresión.
Una actitud peligrosa
No nos gusta hacer ejercicio, caminar uuff; simplemente nos cansa, es mejor arrellanarse en el sillón o en la cama y pasar largas horas frente a la TV, llenando nuestra mente con toneladas de basura que los medios nos entregan todos los días con la intención de entretenernos, a cambio de tener obesidad sedentarismo hipertensión y diabetes. Llega el momento que la naturaleza nos pasa factura y ahí si se enciende la lamparita de la preocupación.
Las enfermedades no siempre se anuncian
Las enfermedades no son espontáneas mi amigo aunque en ocasiones muestran síntomas a las cuales no se les da importancia, en otras, un dolor de estómago puede ser del momento, pero las enfermedades graves, tienen un largo período de incubación, se desarrollan en nuestro organismo sin que nos percatemos de ellas y somos nosotros responsables de provocarlas. Cuando se manifiestan en ocasiones es muy tarde para hallar soluciones, recuerde los médicos no hacen milagros.
Hasta a veces, ni se les consulta consulta porque se teme que el facultativo encuentre algo malo y la verdad asusta. Nadie pone cualquier clase de combustible en el motor de un automóvil, pero ponemos cualquier cosa en nuestro cuerpo y esperamos que después funcione de maravilla.
Ser o no ser, creer o no creer
A Ud. como creyente, le recuerdo que Dios no se agrada de los insensatos, su cuerpo es templo del Espíritu Santo, lo sabe y debe cuidarlo, y mantenerlo en la mejor condición; si no lo hace está en problemas ¿porqué debería Dios sanarlo? ¿solo por que tiene fe y Dios es bueno y misericordioso? Por favor no se afirme solo en eso, es arriesgado ¿que hay de la obediencia y la santidad?
En cuanto a Ud. que manifiesta en todo lugar que no cree en Dios y hasta se pregunta si existe o no un Dios, le pregunto; aunque no lo deseo pero se que llegará ese momento ¿cuando se presente esa enfermedad, que la ciencia con todos los adelantos ya nada puede hacer por Ud. que es lo que hará? Por qué esperar hasta ese momento ¿no le parece que tal vez sea hora que compruebe si Dios existe o no?