Deja soplar el viento. Y jamás se apagará el fuego.

Deja soplar el Viento. Y jamás se apagará el fuego.

Mensaje del Director:

Deja soplar el viento. Y jamás se apagará el fuego. Recuerdo cuando niños que el viento era un buen aliado en nuestros juegos infantiles. Habíamos comprendido que nuestras carreras eran más veloces cuando el viento soplaba a nuestro favor. Era el elemento más necesario para remontar rapidamente nuestras cometas en la primavera. Los días en que no soplaba no eran los más preferidos. Hoy día la estructura de las edificaciones de muchos pisos. tranformaron un sencillo viento en verdadera ráfagas que causan varios problemas, edilicios y personales. Las damas suelen permanecer varias horas en su peluquería para lucir luego sus hermosas cabelleras y peinados. Algo que este elemento natural destruye en pocos segundos. Los caballeros no la pasan mejor, cuando pocos cabellos tímidamente asoman en algunas cabezas. Suele ser muy desalentador cuando la más pequeña brisa, juega con lo que el peine se empeñó en acomodar. Hoy es una anecdota conocer que en la antiguedad el hombre promitivo conoció el fuego por casualidad. Y luego asociar esas llamas con el viento para que el mismo continuara ardiendo.

Deja soplar el viento: Una fuerza incontrolable.

Vano intento del hombre común intentar controlar una fuerza, que comienza en una brisa y va creciendo hasta límites incontrolables. ¿Cómo controlar algo que en un momento es calmo y al instante siguiente destroza todo a su paso? Solo un hombre pudo detenerlo con el poder de su palabra. Un momento irrepetible y sobrenatural cuando solo dos palabras fueron suficientes para transformar furia en quietud. «Calla, enmudece» y el milagro ocurrió. Fué este Hombre único; hijo del Padre que prometió a sus discípulos después de haber resucitado «Recibirán poder cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo» Y llegó en Pentecostés. Cuando un viento recio que soplaba, descendió desde el cielo, el cual llenó el lugar dónde todos estaban reunidos. Esa fue la primera vez que el Espíritu Santo vino a la tierra y permanecerá hasta la segunda venida de Cristo. Es quien guía la Iglesia de Dios en los últimos días. Y convence a cada ser humano de su verdadera condición delante de Jesucristo. Se dice, mientras hay vida hay esperanza. Pero la vida siempre existirá, pero no habrá esperanza para quien no acepte a Jesús. 

Deja soplar el viento. Momento de Confusión.

La gran mayoría de los seres humanos, vive en una permanente confusión. En la Biblia leemos una afirmación dentro de una pregunta y no le han prestado atención. «Destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Nunca antes como en el presente, el ser humano cree tener todo el conocimiento necesario para hacer lo que desea. El enemigo les sopla al óído, no necesitan de Dios. Tienen todo el conocimiento necesario y elementos suficientes para hacer todo lo que quieran. Claro; no les recuerda lo que Salomón dijo en Esclasiástes «No hay nada nuevo debajo del Sol. Dios ha creado todas las cosas. En el olvido quedó Dolly, la oveja clonada. Hoy se está reflotando un nuevo experimento acerca de la clonación de Lobos de gran tamaño. Incluso varios científicos afirman que es posible la clonación de un Mamut. El deseo escondido tras de todo esto, es clonar un ser humano. Luego un ejercito de autómatas al servicio del enemigo. Cómo en el momento con la Torrre de Babel, hoy Dios desde su trono observa.

Deja soplar el viento. Y que te envuelva.

De nada vale la potencia del motor de un automóvil si no mentiene en el tanque el combustible necesario. Algo similar pero de mayor importancia ocurre en el seno de una congregación cristiana. Si no se renueva periódicamente la unción del Espiritu, el Cuerpo de Cristo la Iglesia; se irá enfriando en la fe. Es necesario soplar para avivar las brasas y que continuen ardiendo, de lo contrario el fuego se apagará. Si reflexionamos en lo que ocurrió en Pentecostes, observamos una situación fundamental que tuvo lugar en ese momento. La Unanimidad, o sea lo unidad de pensamiento y propósito de los que estaban renunidos. Todos eran de un mismo sentir. Algo difícil de lograr cuando cada creyente antepone sus propias necesidades antes que actuar como un Cuerpo en unidad. Cualquier trabajador deja sus asuntos personales en casa, porque en su trabajo debe ocuparse efientemente de su tarea diaria. Cuando despertamos es un buen momento para agradecer a Jesús por las bendiciones recibidades. Alabarlo y buscar su protección y sabiduría para enfrentar el dia y presentarle nuestras necesidades. En la Iglesia, recibir el mensaje junto a una poderosa Unción fresca. Sería más beneficioso y eficaz que una larga lista de pedidos.

Amados hermanos en la fe: No podemos ir a la Iglesia solo para resolver nuestras dificultades. Si queremos marcar mayor presencia en la comunidad; ella necesita ver el fuego arder en nosotros.

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