Tropezando con obstáculos que debemos evitar a toda costa.

Mensaje del Director:

Tropezando con obstáculos que debemos  evitar a toda costa. Nuestro camino y desempeño en la vida no está exento de todo tipo de dificultades diversas, condiciones y frecuencia. Aunque no lo percibamos concientemente si no prestamos la debida atención, viviremos resbalando tropezando y cayendo de contínuo. Si bien ocurren accidentes imprevisibles que no se pueden evitar, muchos de nuestros infortunios son previsibles y evitables. Conocido es el caso de un soñador. Tan absorto en sus pensamientos cuando caminaba, que no vio el gran pozo en la acera cayendo bruscamente en el. Seguramente no fue el primero ni tampoco será el último en sufrir semejante percance por no prestar la elemental atención. Cuando alguien está realizando cualquier tipo de actividad, primariamente debe enfocarse principalmente en la misma. Pero tambien vigilar cuanto pasa a su alrededor, no andar de cabeza gacha.

Tropezando con o sin dinero.

¿Quien no ha tenido o tiene problemas con este tema? Todos sin excepción. Tanto el que lo tiene, como al que le falta. Nos debatimos entre dos ecuaciones. El millonario se desvela por acrecentarlo como por el miedo a perderlo todo. Eso le quita gran parte de la tranquilidad y gozo en su vida. No solo el tener demasiado le roba horas de descanso sino también de disfrutar de su fortuna. Hay un dicho muy común pero con sabiduría que afirma, que una persona es tan pobre que solo tiene dinero. Por otro lado una gran mayoría sufre de extrema pobreza por falta del mismo y otra por subsistir con el mínimo. En el medio una clase que vive con cierto desahogo hasta que una crisis lo desestabiliza todo. Es como andar en un tobogán, hoy arriba, mañana abajo y en ocasiones en equilibrio. El problema es que nadie nos enseñó que en la vida hay que tener prioridades. Y las finanzas personales es una de las fundamentales, que además no se enseña en el aula. Pero imprescindible aprender desde joven.

Tropezando con resistencias al cambio.

La palabra de Dios no cambia pero continúa siendo vigente y renovando nuestro ser cada día. La cualidad maravillosa que Dios ha dado a sus palabras, es que permaneciendo iguales, todo lo demás lo transforma. Pese a que los cambios son naturales en casi las cosas, hay personas que se resisten a cambiar. No solamente en sus pensamientos y manera de hacer las cosas, sino en su decisión de no querer hacerlo. El común yo soy así, hago las cosas como quiero y no tengo intención de cambiar. ¿Lo has escuchado alguna vez? Personalmente cientos de veces. Pese a ir al desastre con los ojos abiertos aun así cierta gente persiste en su errada conducta. Destruyen su economía, gastando más de la cuenta y endeudándose de contínuo. Acabando después con la armonía en el hogar, la familia, matrimonio, el noviazgo, las amistades o el trabajo. Perder todo, con tal de no arrepentirse y cambiar la pisada. Cuando ya no queda nada, solo se piensa en morir.

Dios no es enemigo del Hombre.

Una de las cosas más desconcertantes es rechazar la invitación de un Dios lleno de amor perdón y misericordia. Te dice Ven luego y estemos a cuenta. Si tus pecados son como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”. No escuches la voz del Diablo cuando te susurra que Dios no te perdonará. El Señor no es un Dios vengativo.No anda con un garrote en una mano y el látigo en la otra, repartiendo golpes a diestra y siniestra. Es un Padre lleno de compasión que quiere darte lo mejor y con abundancia. Pero necesita contar contigo. Que bajes del caballo de la soberbia y reconozcas que necesitas desesperadamnete ayuda. Algo que ningún otro te puede dar. ¿Tienes ganas de llorar? Pues hazlo, es un alivio, pero no es la solución. El comienzo es cuando a solas alces los ojos al cielo y con sinceridad le pidas, Señor perdóname. Tanto si eres creyente como si lo has negado, no lo dudes, Él te va a escuchar y responder. Si algo no entiendes, comunícate, podemos hablar y aclararlo, no pierdas más tiempo.

 

 

 

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