Mensaje del Director:
La figura de un apóstata. La negación viviente. Podemos reconocer que toda persona con uso de razón, tiene una clase natural de fe. Sin ella la mayoría de las cosas no sería posible realizarlas. Uno sube al bus y cree que lo transportará al sitio escogido, de lo contrario no lo haría. Cuando una ama de casa se esmera en preparar una suculenta comida, lo hace porque confía que nutrirá su organismo. Será también agradable a sus ojos y deliciosa a su paladar. ¿Pero les parecería razonable que exista una clase de personas que pese a comprobar lo bueno al hacer algo, después lo desprecie? No me refiero a cosas comunes de todos los días, sino cosas muy importantes. Ese tipo de personas existen en nuestro medio, han conocido lo excelso y verdadero por un tiempo. Pero después para su desgracia le han dado la espalda y además lo niegan. Un compañero de trabajo, antes hablaba de su fe, pero hoy la rechaza. En tu Congragación alguien parecía firme; hoy te invita a dejarla.
La figura de un apóstata. ¿A quién escuchamos.
Las palabras del Apóstol Pedro constituyen una regla que todo cristiano debe respetar. «No dejar de congregarse cómo algunos acostumbran hacerlo» Una parte importante de nuestra vida debe desarrollarse dentro de una Congregación. Creo firmemente que todo cristiano en su momento, recibe un llamado que lo guía hacia determinada Iglesia Local. Pero también creo que por alguna circunstancia tiene la libertad de elegir otra diferente si así lo considera. Recordemos que la Iglesia que Cristo fundó es una sola. Que por distintas razones se reúne en Iglesias Locales como Organización Civil con un nombre (denominación) que las identifica. Eso hace posible que toda persona por múltiples motivos y conductas pueda tener ocasión de hacer acto de presencia. Es insensato creer que a todos los guía un mismo pensamiento intención e interés. Aquí es donde debemos escuchar siempre al Predicador y cuidarnos del que se sienta y murmura a nuestro lado.
La figura de un apostata. En el centro de la voluntad.
Estudiar la Biblia es esencial para cada cristiano. Es probable que cuando debamos dar razón de nuestra fe no recordemos ni el libro ni el versículo donde se encuentran. Pero entonces el Espíritu Santo traerá a nuestra mente lo que en ellos está escrito y sabremos responder. Es sencillo ver la diferencia entre el cristiano devoto que conoce y vive el evangelio, del cristiano de cartón. Es muy común ver esta clase de personas en cada reunión. En lugar de estar en espíritu de oración y adoración, parece que estuvieran en una reunión social. Saludos y apretón de manos aquí y allá conversando de cosas triviales y distrayendo la atención del verdadero motivo de cada reunión. Reconozco que en ocasiones se debe responder al saludo, pero luego volver a buscar comunión con el Señor. Muchas veces no se respeta al Señor ni el lugar de reunión. Aquí es donde cosecha sus dividendos el apóstata. Que murmura contra el Predicador e intenta justificar porqué; este o aquel nunca es bendecido.
La figura de un apostata. Un ancla en la altura.
Yo encuentro en la pregunta de Jesús una enorme tristeza. Cuándo vuelva el Hijo del Hombre. ¿Hallaré fe en la tierra? No estamos percatándonos del inmenso dolor que esto encierra. ¿Es esta la recompensa a tanto sacrificio en la cruz y ver que para una gran multitud será inútil? El mundo y aun su Iglesia está en ocasiones llena de personas vacías de su evangelio (Buenas Noticias). Están en presencia de la luz por momentos pero luego prefieren volver a las tinieblas. Quieren vivir haciendo su propia voluntad en negación total. Tal vez pensando que ocultándose en la oscuridad, nadie los ve para deleitarse en su pecaminosa vida. El apóstata no es el que desconoce a Jesús, sino que aun conociéndolo luego le da la espalda y vuelve atrás. Muchos piensan que al morir van para arriba, no quieren darse cuenta que allí estará el que han despreciado y negado. Hoy muchos viven como Demas, pero gracias a Dios hay otros que arrepentidos han vuelto a Jesús.
¿Me permites un minuto?
Cuando Dios culmine la obra que ha prometido de restaurar todas las cosas. Como esta escrito «La muerte no existirá mas» Puesto que todas las almas vivirán eternamente, cada cual pasará la eternidad en el lugar que ha elegido. En uno habrá paz y felicidad permanente, pero en el otro habrá oscuridad y terrible tormento permanente. No existe un tercer lugar, solo los dos mencionados. Hoy tú tienes la oportunidad de elegir entre lo mejor o lo peor. Shirley McLaine en su libro que revelaba sus vivencias lo llamó «Bailando en la luz» Hoy ya sabrá que está bailando en una luz espesa negra y eterna que no deja ver la luz del Creador. Y con la horrible conciencia que de allí nunca saldrá. Pero también le harán compañía todos aquellos que después de haber sido limpiados hicieron lo que el cerdo. Alegres volvieron a revolcarse en el lodo. Mira bien lo que haces porque tu día llegará, como también para todos. Agradecería recibir tu comentario.
