Controla tus pensamientos u otro los controlará por Ti.

Controla tus pensamientos u otro los controlará por Ti.

Mensaje del Director:

Controla tus pensamientos u otro los controlará por Ti. No te conozco así que no se como piensas de acuerdo a lo que lees ves o escuchas. Pero de una cosa estoy seguro y es que tus pensamientos influyen en tus decisiones. Por eso es que haces las cosas de determinada forma y ellas definen la clase de persona que eres. Cómo todos, nuestros pensamientos batallan de contínuo en nuestra mente en una y otra dirección. Del triunfo al fracaso, de la alegría a la aflicción, del remordimiento a la paz. Cada día que nos retiramos a descansar, nuestra conciencia no está tan diáfana como debiera. Persiste siempre la sensación de que algo quedó en el debe, se pudo pero no se hizo. Las cosas pudieron ser diferentes y mejores pero no resultaron asi. Necesitamos una catarsis, una limpieza que nos deje en optima condición  para continuar transitando nuestro propósito en la vida. Solo Dios puede hacerlo, si tenemos el sincero deseo de darle la oportunidad y nos sometemos a su voluntad. Nunca es demasiado tarde para eso porque solo o sola no podrás hacerlo.

Controla lo que miras.

Somos personas dependientes de muchas cosas, más de las que debiéramos aunque pocas veces lo reconocemos.. Pero no podemos ser espectadores de la vida cosechando o recibiendo sin dar o hacer nada a cambio. Nuestra cuota parte es imprescindible, la vida nos brinda innumerables oportunidades, podemos aprovecharlas o se perderán para siempre. El pasado no se puede cambiar y el tiempo perdido no se recupera jamás. Muy difícil resulta para la mayoría retraerse a lo que muestra la pantalla de un teléfono inteligente, la TV o la Internet. Para ello sería necesario no tocar el interruptor de encendido, cosa casi imposible para muchos todos los días. Las voces y las imágenes penetran nuestra retina y se alojan profundamente en nuestro subconsciente y allí permanecen. No somos conscientes de ello, pero modifican nuestra conducta y casi todas las áreas de nuestra existencia. En la mayoría de los hogares penetran pues así se consumen, escenas de todo tipo. Violencia, sexo explícito, intrigas, falsedad, promiscuidad sexual, homosexualismo, adulterio, abusos, explotación y desenfreno. Nunca te alimentarías con basura ¿porqué dejas que se introduzca en tu mente?

Controla o te descontrolarás con facilidad.

Muchas costumbres que la publicidad alimenta terminan por cambiar la conducta de la gente y las transforma en  personas consumistas. Se nos repite que la publicidad nos permite conocer las bondades de determinado producto o servicio. Pero no es esa su finalidad, hoy te voy a dar la definición correcta de lo que realmente es. «Publicidad es todo aquello que crea una necesidad» Ese sonido que escuchas «pshissss» cuando se destapa una botella de refresco ¿no te induce a querer adquirirlo y beberlo? Cuando observas a una bella modelo con un atuendo a veces extravagante, pero a la moda «algo» te lleva a querer comprarlo. Cuando ves escenas donde jóvenes destilan alegría con vasos en sus manos y finalmente aparece una marca de Whisky ¿cómo te sientes? Si ves la figura de una atractiva joven con poca ropa apoyada en el capó de un espléndido 0 km ¿En que piensas, sinceramente en las bondades del producto o la calidad del servicio? No; eso enciendió el deseo de poseer y hacer. Cosa que no habría sucedido de no haber visto tales escenas. Una de las cosas más difíciles de aprender, es a decir no a todo lo que seduce nuestra mente. Vigila y comprueba si tus pensamientos son realmente tuyos y no te dejes manipular.

Primero piensa y después actúa.

Nuestra vista es un maravillo sentido, pero no es independiente de nuestra voluntad excepto cuando soñamos. Debemos de ser conscientes que es nuestra responsabilidad elegir aquello que nos permitimos ver. Eso nos degrada o nos edifica, nos debilita o nos potencia, nos mantiene de pie o caemos. Seamos honestos no pensemos que podemos ceder al primer impulso y luego pedir perdón. Porque aunque obtengamos el perdón siempre habrán consecuencias y con Dios no se puede jugar, siempre perdemos. Tres cosas pueden destruirnos. Una de ellas es correr desear y luego hacer lo que la gente en el mundo hace, la carnalidad. ¿Somos acaso del mundo aunque vivamos aquí? La segunda, lo que elegimos ver y de ello somos responsables. La última es la vanidad de involucrarnos e identificarnos con las cosas del mundo. Nuestros enemigos son, la carne, los deseos de los ojos y la vanidad del mundo. Dios abomina de tales cosas ¿quieres su bendición o transformarte en su enemigo? Entonces controla tus pensamientos. De ellos depende tu vida. Como piensas así eres y hacia donde te diriges. Otra vez te repito, toma las cosas en serio.

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