¿Por que tengo que morir?
Mensaje del Director
Margarita de Nuevo México nos ha realizado esta inquietante pregunta y debido a la real trascendencia de la misma, damos aquí en nuestra página principal, la respuesta que seguramente también a muchas personas les permitirá disipar sus dudas, conocer la realidad y proceder en consecuencia.
A quien (es) corresponda
Apreciada Margarita, le agradezco profundamente que me haya formulado esta pregunta, porque me da la oportunidad de hablar acerca de las cosas en las cuales he invertido más de la mitad de mi existencia. Su inquietud y mi convicción tienen la misma causa, la vida, con una diferencia; Ud. teme perderla y yo estoy completamente seguro de poseerla. La respuesta que va a recibir de mi parte, no será algo para debatir o intercambiar opiniones, sino una cuestión de exclusiva credibilidad, Ud. Margarita debe creer que lo que afirmo es la verdad que Ud. busca y a partir de ese momento comience a vivir con la certeza que da el conocimiento.
¿Donde encontrar respuestas?
Porque en realidad la respuesta se encuentra entre las páginas de las sagradas escrituras, la Biblia y está al alcance de toda persona que busca sinceramente la verdad. No es un debate entre el intelecto y la presunción o entre el conocimiento y la ignorancia, es simplemente creer que hay un autor de la vida cuyas leyes han sido rechazadas y olvidadas y la consecuencia primaria del desacato es precisamente la muerte. Que el ser humano haya decidido vivir conforme a sus propios parámetros no invalida la existencia de las leyes, su propósito, su acción y las consecuencias.
Algo que tiene que ver con la vida
Voy a intentar que resulte comprensible para Ud. lo que para mí es sencillo entender y en pocas palabras para que no se confunda o que le resulte difícil descifrar. La primera clave es que Dios es Dios de vivos, no de muertos (Lucas 20-38). Cuando creó la primer pareja humana, tomó elementos naturales y les infundió de su Espíritu para que tuviesen vida, ese y no otro fue el comienzo del ser humano. Fueron creados para vivir y multiplicarse en condiciones ideales, bajo los mandamientos que el Creador ordenó. Lamentablemente para ambos y todos los demás, esta primera pareja, de la cual descendemos todos, desobedeció y de esa forma entró el pecado en el mundo (pecado es, toda desobediencia a las leyes de Dios) y junto con el pecado hizo aparición la muerte.
¿Buscando culpables?
Seguramente Ud. Margarita se preguntará ¿Qué culpa tengo yo por lo que hicieron Adán y Eva? Es que a causa del pecado ellos perdieron su condición ideal de vida eterna y junto a ellos todos sus descendientes, por eso la muerte también llegará a nosotros. (Génesis 2-17) Pero la muerte no está en los planes de Dios, piense Margarita ¿Qué haría Dios con gente muerta? ¿Recibiría alabanza, agradecimiento, devoción? La muerte no es dejar de existir, es un cambio de estado, una transición entre una condición y otra, cuando ello ocurre, el cuerpo va al sepulcro, el alma la parte emocional y pensante, el propio ser; la misma persona que vivía en ese cuerpo que dejó en el sepulcro, va a un lugar determinado, tanto o más viva que ahora y el Espíritu a Dios, que es quien lo dio. ¿comienzan a aclararse las cosas?
Nada desaparece todo se transforma
Morir, no es dejar de existir, no es desaparecer, es simplemente ir otro lugar. ¿a que lugar? Eso si es lo verdaderamente importante, porque ese lugar lo tiene que eligir Ud misma hoy. Uno lleva a la persona en el instante en que muere al tribunal de Cristo para recibir la recompensa por las cosas que ha realizado durante su vida en la tierra, el otro a un lugar donde esperar el juicio para condenación eterna. ¿que es mejor, recibir recompensa o ser condenado a sufrir? (Hebreos 9-27 y Lucas 20-36)
Nuevas preguntas, nuevas respuestas
Me hago cargo que mis explicaciones aumentaron sus interrogantes, eso es muy bueno, pero estoy seguro que en Nuevo México habrá Iglesias evangélicas que pueden contestar todas sus preguntas, disipar todas sus dudas y decirle lo que tiene que hacer para ir a un lugar o el otro Margarita, eso no se lo voy a decir, no sea que después de saberlo se quede tranquilamente en su hogar sin hacer nada y no tome la decisión más importante de toda su vida. Por favor deje de preguntar Margarita, no creo ni por un momento que soy la única persona a quien ha interrogado sobre esto, seguramente que ha buscado antes otras opiniones o respuestas.
¿Donde encontrar la verdad?
¿Le interesa realmente conocer la verdad o que alguien de alguna forma concuerde o apoye las ideas que Ud. tiene? Vaya a una Iglesia Evangélica, es el lugar ideal para encontrar respuestas en torno a la vida, el sitio creado por Jesucristo donde aprender a vivir, no existe otro. Espero haberla ayudado en algo, si me ha comprendido, la pregunta ya no será ¿por qué tengo que morir? sino ¿que debo hacer para vivir? y eso depende de Ud. Que Dios la bendiga abundantemente, como a toda su familia, en este año y los venideros. Hasta cualquier momento, su servidor Pbro. Roberto
