Eternidad. 4 pasos seguros para alcanzarla

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Mensaje del Director:

1°- Arrepentimiento

Eternidad. 4 pasos seguros para alcanzarla. Juan es un hombre que podríamos encontrar en cualquier lugar de mundo. Es probable que tu. conozcas a más de uno en el lugar donde vives. Pero este Juan de quien te hablo, tiene sus particularidades. Cree que es un buen esposo, porque lleva el sustento para el mantenimiento del hogar. También piensa que debe ser siempre quien tiene la ultima palabra en todo. Pocas veces o ninguna escucha a su esposa. Sus hijos van a la escuela, pero Juan no tiene mucho tiempo para estar con ellos. Debe trabajar muchas horas para que no les falte nada. Después, bueno tiene el derecho de reunirse con sus amigos en el club hasta tarde. Así que cuando vuelve los chicos están durmiendo y su esposa cansada de esperarlo para cenar, también se fue a descansar. En la mesa de la cocina como esperándolo, está la solitaria y  fría cena de casi todos los días.

Eternidad sin cambiar es imposible.

No es la primera vez que en un impulso quiso arrojar el plato con su comida contra las paredes. Asi daría rienda suelta a su enojo acumulado durante tantas noches ¿para esto me rompo el lomo trabajando de sol a sol, medita? Pero hoy sucedió algo diferente; no pudo probar bocado mientras observaba la cena. Se quebró y no pudo evitar que gruesas lágrimas, comenzaran a deslizarse lentamente por su semblante. No hizo ningún intento por detenerlas, ni cuanto tiempo pasó hasta que pudo al fin calmarse. Luego fue hasta el baño, lavó su rostro y resueltamente se dirigió al dormitorio. Lucía despierta le dijo a su esposa, Lucía por favor despierta repitió. Ella entre somnolienta y un poco sobresaltada le preguntó ¿que quieres Juan? Necesito que me ayudes Lucía le dijo. Ella apenas pudo expresar; no te entiendo ¿que te pasa Juan? Quiero que me ayudes a cambiar y que seamos de nuevo una familia feliz  como antes.

2°- Aceptación

La eternidad comienza a ser posible. Cuando alguien hace un alto en el camino y sinceramente se examina a si mismo, da un paso importante. Si reconoce que no está satisfecho con su vida ni con lo que ha logrado, tiene 2 vías de solución. Una de ellas y la más negativa además, es pensar que por si mismo puede cambiar su existencia. Que por un golpe de timón, planes o ideas, mágicamente las cosas mejoren. Ese un pensamiento engañoso, es necesario recordarle que por algo se encuentra en la situación presente. Nadie cambia de la noche a la mañana por más que se lo proponga. Es necesario un proceso que lleva un tiempo lograr. La otra vía de solución es buscar ayuda ¿pero donde encontrar ayuda idónea? hay tantos vendedores de ilusiones. Además toda persona es falible, se equivoca aun actuando sinceramente. Por qué no pensar en forma diferente. Por primera vez Juán pensó en Dios y se dijo ¿Existe?

Cuando la mentalidad cambia, las cosas también.

Aceptar ayuda no es para cobardes. Juan aceptó la invitación de su suegra para asistir a una reunión evangélica. Allí escuchó palabras de esperanza y de poder y por primera vez hablar de eternidad. Se sintió rodeado de personas que se alegraron sinceramente de conocerlo. Al escuchar sus testimonios, sintió la profunda necesidad de aceptar al Jesús de aquellas personas, como su salvador personal. Después de muchos años de angustia, sintió paz en su corazón. No sabía explicarse todo lo que pasó en esos momentos pero se notó cambiado. Como si alguien hubiese quitado de sus hombros una pesada carga. Comprendió que había tomado la mejor decisión de toda su vida. Jesús es el mejor amigo que un hombre o mujer pueda encontrar. Juan lo supo en ese instante.

3°- Congregarse

Muchas personas que llegan a este punto en sus vidas, sienten que se encuentran en una zona de seguridad. Ello les brinda una gran tranquilidad y un sentido de pertenencia. Han dejado por fin atrás la pesada carga de culpas y ven el horizonte con esperanza. Se sienten a gusto consigo mismas y satisfechas con esa situación. Tanto, que no ven la necesidad de continuar avanzando. Pero sucede que al aceptar a Jesucristo como salvador, eso no supone la solución instantánea de todos los problemas. Tampoco apoderarse de todas  las promesas que encontramos en su palabra, Es necesario aprender y asumir el compromiso de conocerlo y luego obedecerlo. Eso solamente es posible dentro de una congregación cristiana.

La Iglesia Local

La Iglesia local es el lugar natural creado por el propio Señor para que todo aquel que lo acepta. Llegar a formar parte de la gran familia de Dios. No existe otro lugar para aprender acerca  del Señor y convivir en medio de quienes son sus hermanos de fe. Estudiar su palabra, conocer y respetar a la autoridad delegada. el comienzo del desarrollo en una nueva vida. Es lógico suponer aunque no está escrito en ninguna parte, que en el mismo lugar donde aceptó a Jesucristo la persona congregue.  Solo permaneciendo y concurriendo asiduamente estará en condiciones de prepararse para el siguiente paso.

4°- Bautismo

Jesucristo le dijo a Nicodemo «te es necesario nacer de nuevo» a lo que éste sorprendido preguntó ¿podré entrar de nuevo en el vientre de mi madre? Lo que Jesús dijo a continuación es algo que muchas personas tardan años en comprender. Los pensamientos, caminos e intenciones de Dios son más altos y diferentes a los del ser humano. Nosotros pretendemos colocar a Dios dentro de nuestros limitados razonamientos y reducirlo a nuestro entendimiento. Eso es tarea vana e imposible, Dios es infinitamente grande e infinitamente sabio y todopoderoso. No le pregunta a nadie que hacer, es él quien ordena lo que hay que hacer y nuestra tarea es la obedecerlo.

Una promesa de Dios

Su palabra es clara al respecto «el que creyere y fuere bautizado será salvo» (Marcos 19-16) El Bautismo del cual habla la Biblia, no es aquel que realiza la religión católica, mayoritariamente a los bebés, sino aquel que tiene lugar en el río de aguas corrientes, tal cual lo realizó el propio Señor Jesucristo. Es un acto consciente que ocurre después de un arrepentimiento sincero. En el cual una persona en pleno uso de razón, cuando es sumergido sepulta allí toda su vida anterior y cuando emerge es una nueva criatura. Es colocado en el cuerpo de creyentes, la Iglesia cuya cabeza es Jesucristo. A partir de ese momento es considerado un hijo o hija de Dios.

¿eso es todo lo que hay que hacer?

No por supuesto es solo el comienzo. Todas las cosas requieren su tiempo, a estos primeros cuatro pasos, le seguirán otros más adelante. La vida cristiana es un proceso de crecimiento y desarrollo continuo. Con la absoluta certeza de conocer a quien se sigue y el destino al cual llegar, la eternidad. No se trata de algo que podría ser, sino el conocimiento de la verdad de una vida sin límites, porque es, para siempre. Jesucristo es el único camino que hará esto posible. Seguramente se conocen muchas filosofías,  religiones y creencias diversas, pero en realidad, ninguna de ellas puede prometer como Jesucristo «el que cree en mi aunque esté muerto vivirá» (Juan 11-25) «y todo aquel que vive y cree en mi, no morirá eternamente» (Juan 11-26).

¿que harás pues con Jesús?

No es suficiente con solo creer, aceptarlo y quedarse en la zona de confort, hay que involucrarse y dar los pasos necesarios. Ahora sabes los pasos que hay que dar, si lo haces algún día nos veremos en el cielo. De lo contrario una densa oscuridad se cierne ahora mismo sobre los que rechazan esta oportunidad. El lugar que les espera no ofrece ninguna esperanza de escape o salida. Unicamente un desgarrador y atroz sufrimiento por toda la eternidad. Personalmente no lo deseo para nadie ¿alguien quiere concientemente ir a ese lugar? Esa es la decisión que hay que tomar. La eternidad con Jesús o sin Él. Tuya es la oportunidad. ¡Ah! Juán no es un invento, es real y vive con esperanza.

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