Música Cristiana. Un rubro en constante crecimiento. ¿Cuál su finalidad?

Música Cristiana. Un rubro que crece continuamente. ¿cual es su finalidad?

Mensaje del Director:

Música Cristiana. Un rubro en constante crecimiento. ¿Cuál es su verdadero objetivo? Un dicho que ya lleva muchos años nos dice que «no todo lo que reluce es oro» Es decir no todo lo que en apariencia parece legítimo es genuino en realidad. Lo mismo podríamos aplicarlo a la musica que suele divulgarse en los medios con el rótulo de musica cristiana o evangélica. Ello incluye tanto la instrumental como el canto que la complementa. Podemos decir que la música en general, es un arte complejo. Consiste en generar sonidos e intervalos de silencios, en determinada secuencia. El resultado aunque no siempre es disfrutable, suele ser en su mayoría agradable al oído. La melodía, armonía y el ritmo constituyen formas de la creación que la distinguen unas de otras hablando en términos generales. Pero la música cristiana debería tener en sí misma el deseo de exaltar primero al creador. Pero muchas ni siquiera lo nombran, ni sus letras lo adoran.

Música cristiana y algo más.

Las personas que disfrutan de esta música no son la mayoría de la población mundial. No obstante es un grupo bastante numeroso como para ser tomado en cuenta como un atrayente mercado consumidor. Esto ha hecho que hoy abunden solistas y grupos para divulgar su contenido en apariencia como música cristiana. A pesar de ser una actividad lícita y aceptada, no deja de ser un producto comercialmente admitido. Es decir poco se diferencia de la música popular o secular que se difunde en el mundo. Cada artista expresa su talento en su área específica. El pintor en el lienzo expresa la inspiración de una idea, sentimiento o emoción. El musico se expresa a través de sonidos de instrumentos, como el cantante con su voz. El artesano con sus manos construye la pieza de su pensamiento, como el poeta con sus estrofas. Todos y cada uno hace realidad algo que está en su interior. Pero es la intención lo que cuenta. Cual es el motivo y la finalidad conque se hacen las todas las cosas. ¿Solamente por lucro?

Música, el origen y su destino.

Suele llamarse al ser humano la criatura creada más evolucionada del Universo, por su capacidad de pensar y razonar. Desde luego el creador y la naturaleza, no son culpables si el hombre luego no usa esa capacidad con excelencia. De todas formas no fue el ser humano que creó la música. Antes de que apareciese el primer ser humano en la tierra, ya se escuchaban las voces y los sonidos. El cielo morada de Dios estaba pleno de excelsas melodías y coros en honor y honra al Creador. Todo funcionaba a la perfección bajo el dominio y la dirección del Todopoderoso. Hasta fue creado un ser de luz, un Querubín, para dirigir la Adoración delante del trono de Dios. Tanta era su hermosura que el orgullo entenebreció su mente y deseó querer compararse con su creador y se reveló. Por su rebelión fue expulsado a la tierra y con él la tercera parte de sus seguidores. Es él quien inspira toda música que disfruta y canta el mundo. No la que honra y alaba a Dios.

Música y Coro de Alabanzas.

Es la expresión del  deseo de un alma agradecida. Nadie que conoce y permanece en la presencia de Dios, puede sustraerse a la necesidad de adorarlo y ensalzarlo. No es algo que se medita o que alguien pide hacer. Nace espontáneamente de un corazón agradecido. Comienza cuando uno se encuentra a solas con Dios en una verdadera comunión. Nada es comparable a sentir su cercanía aunque no puedas verlo. No estás solo o sola, alguien muy cercano escucha y comparte ese momento. Toda tristeza necesidad o dolor y ansiedad desaparecen. Mi alma comienza a cantar estrofas naturalmente sin pensarlo. Pero son frases cuyo sentido surgen desde lo más profundo de mi corazón. Creo saber quien las inspira. Son momentos tan maravillosos como indescriptibles y aunque quisiera escribirlas para recordarlas no puedo, las olvido después. Dios busca adoradores, no aquellos que solo escuchan música cristiana o evangélica para sentirse bien. Sino quien lo busque y lo escuche a Él.