Una semana especial. De la afirmación a la negación.

Mensaje del Director:

Una semana especial. De la afirmación a la negación. Cada día de nuestra existencia es importante. Pero que sea un día especial requiere más de nuestra parte de lo que las horas puedan deparar. Jerusalén vivía un día especial, el Mesías largamente esperado visitaba la ciudad. La expectativa, el bullicio y la alegría era desbordante. La mayoría quería verlo, tocarlo y alabarlo, algunos permanecían indiferentes y otros definitivamente no se alegraban de su presencia. Tal como hoy, para algunos el día es una oportunidad para otros un día más, para el resto una carga. En la vida hay verdades irrevocables por ejemplo: De acuerdo a lo que se hace es lo que se puede obtener. Cuando se pone entusiasmo algo bueno puede ocurrir. Si es con indiferencia, puesto que nada se espera nada va a ocurrir. Con negatividad será otro día gris y triste. Era un día diferente en Jerusalén, los cánticos atronaban el aire, las alfombras cubrían la senda que pisaba el asno. En la mirada de quien lo montaba, quizás se mezclaban unas gotas de alegría y otras de profunda desazón.

Una semana especial. El comienzo.

Con cada paso del asno el rostro de Jesús se ensombrecía. Él sabía con absoluta certeza que esa aparente algarabía del comienzo, no tendría un final feliz. ¿Cómo saber los pensamientos de su mente y sentía su corazón? Quizás no lo sé; la alegría de culminar la tarea que había venido a realizar y regresar junto a su Padre. Como también la profunda aflicción que embargaba su alma, porque sabía la tragedia que vendría sobre quienes le alababan. ¡Hosanna Bendito el que viene en el nombre del Señor! se transformaría en llanto y dolor después. Cuando recuerdo estas cosas, siento también una mezcla de alegría y tristeza. Porque comprendo y lo hago personal como debe hacerlo cada uno, Jesús lo padeció por mí. Y a pesar de saberme perdonado aun me siento culpable. No era él quien debió ser crucificado sino yo. Gracias Jesús por ocupar mi lugar. No necesito más pruebas de tu amor incondicional que tu sacrificio por mi y por todos los que creen en Ti. No puedo olvidarme de esto por lo que resta de mi vida, como tampoco la pregunta de Jesús ¿Cuándo venga el hijo del hombre hallará fe en la tierra? Cuida tu Fe.

Una semana especial. El final y un nuevo comienzo.

Lo que la mayoría cree es diferente de lo que ve, donde un velo parece impedirlo. El día de alborozo pasó y luego se vivió una realidad diferente. Jesucristo fue privado de libertad acusado de sedición y un gobernador Romano debía juzgarlo. Este quiso sacarse de encima el problema, dejando la elección en manos de los judíos al presentarle dos presos. Jesús y Barrabás un delincuente. La macabra decisión ya es conocida aunque para muchos aun no comprendida. Aquí noto la dualidad de criterio del ser humano, el piensa y actúa en una forma cuando lo hace en solitario. Otra muy diferente cuando lo hace en medio de la multitud. El grupo hace muchas veces que se tomen decisiones apresuradas. Basta que unos cuantos griten ¡Vamos! y todos los demás le siguen como hipnotizados. Seguramente no todos pero si muchos se plegaron a la multitud para exigirle a Pilatos, Crucifícale. La Biblia dice que Pilato, se lavó las manos en señal de haberse liberado de tomar la decisión. Creo que ni él se dio cuenta que fue culpable de derramar sangre inocente. por miedo a la multitud. La cruz no podía retener a Jesús. ¡Él vive!

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