Efectivamente, es bautizado
Mensaje del Director
En cierta ocasión el Pastor quien desempeñaba en ese momento, la dirección general de una Congregación del país, en una reunión de miembros le hizo la siguiente pregunta a una de las hermanas de dicha congregación que oficiaba como dirigente de un anexo. ¿Dígame hermana su esposo es bautizado y miembro de nuestra Iglesia? a lo que la aludida contestó, efectivamente Pastor. Este le respondió un poco sorprendido, entonces Él debe ser el dirigente del anexo y no Ud.
Consecuencia directa
Tal respuesta tuvo como consecuencia directa, que no solamente esta hermana sino su esposo y el resto de su familia abandonaran la congregación. Esto fue un hecho absolutamente verídico, ocurrió aquí en Montevideo en la década de los 90 y revela en parte que en ese hogar las cosas no se estaban desarrollando en la forma correcta y que en dicha congregación las cosas no se estaban cumpliendo en la forma que la palabra en la Biblia establece.
Sacudiendo el polvo
Es muy probable que lo que hoy afirmo va a levantar polvareda, de eso no tengo la más mínima duda, aunque eso es lo que menos me preocupa, lo que si me preocupa es el desconocimiento y la desobediencia que noto en muchas Iglesias que se llaman fundamentalistas y creen ser dueñas de la verdad absoluta, al punto de decirle a sus miembros que si abandonan la congregación es porque están endemoniados, pero que no sienten el más mínimo temor por no obedecer lo que está escrito en la Biblia.
¿Falta de temor o Rebelión?
Creo honestamente que hasta los ángeles y los demonios se asombran de ver la falta de temor y reverencia hacia Dios que observan en muchos creyentes y sus congregaciones. Leemos en Santiago 2-19 “Tú crees que Dios es uno; bien haces; también los demonios creen y tiemblan” Jesús es el ejemplo perfecto de obediencia y sujeción a la palabra, frente a la tentación y asechanza o prueba siempre manifestó “Está escrito” No se trata de opiniones personales o discusiones académicas, sino de obediencia o rebelión y punto.
Apostasía
Si bien es verídico que la apostasía tendrá lugar, puesto que la propia palabra así lo aclara, cada creyente será responsable delante de Dios por lo que dice hace y aprueba dentro de cada congregación, la Biblia no habla de responsabilidad colectiva, sino de responsabilidad personal. Hablemos acerca de lo que ¡está escrito! En primer lugar Dios es Dios de paz y orden, no de confusión y el mismo establece claramente el rol y lugar que cada persona debe ocupar y el respeto a la autoridad delegada.
Tolerancia cero
Leemos en Hebreos 13-17 “Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos” y se agrega “que lo hagan con alegría y no quejándose” Hoy la autoridad del Pastor es cuestionada y sus decisiones criticadas, principalmente por quienes antes deberían sujetarse a sus propios maridos, como lo establece Pablo en 1° Timoteo 2-12 “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” Por cuanto el hombre es cabeza de la mujer y no al revés, simple cuestión de ubicación no de inferioridad.
Comienzo de males
Esta desobediencia es el comienzo de muchos males dentro de la Iglesia y en el hogar, el espíritu de Jezabel está activo en muchas congregaciones y es común ver cosas que ni en el mundo se observan ¿Dónde está escrito en la Biblia que la esposa del Pastor deba ser la pastora por derivación? Los requisitos para los “Obispos” están perfectamente establecidos. Leemos además en Hechos 13-2 “Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado” estableciendo quien dirige actualmente la Iglesia.
Queremos ser como las demás Naciones
A semejanza del pueblo judío que ya no deseaba al propio Jehová su Dios como gobernante supremo, sino ser como las demás naciones teniendo un ser humano como rey, hoy se pretende desconocer la autoridad del Espíritu Santo como dirigente de la Iglesia en los últimos tiempos, cuando en ciertas congregaciones se le quiere sustituir por la Monarquía, ya no queremos que sea el Espíritu Santo que nos gobierne; ahora será por descendencia familiar.
Escudriñando las Escrituras
Mi hermano y hermana en la fé no se enoje conmigo ni me lance piedras, si algo le disgusta, diríjase a Dios y dígale que cambie lo que está escrito, yo no escribí la Biblia ni inspiré lo que está escrito. Escudriñe las escrituras tal y como Jesucristo nos manda y créame no deseaba escribir sobre esto, pero alguien me impulsó a hacerlo. Que Dios ilumine vuestro entendimiento para tomar las mejores decisiones.
Que no acontezca a semejanza del juicio de Jehová contra Juda y Jerusalem en el tiempo antiguo y que podemos leer en Isaías 3-12 «Los opresores de mi pueblo son muchachos y mujeres se enseñorearon de él»
