Mensaje del Director:
No tienes lo que deseas, ni lo que necesitas. Dinero, trabajo, alimento ¿porqué será? Sin dudarlo existen muchas cosas que nos molestan e irritan. Por ejemplo; que a cada paso que uno da en una calle cualquiera, le salga al paso alguien para solicitarle dinero. No hablo de un encuentro casual, sino de personas que se ubican siempre en el mismo lugar y a la misma hora. La franca etaria es diversa, pero muchos son jóvenes aparentemente desocupados. “Casualmente” cerca de un negocio que expende bebidas. Definitivamente, la gente decide no transitar por dichos lugares.
¿Hay una ley que prohiba transitar por algunos lugares?
Pero también es razonable preguntarse ¿por qué deben hacerlo? Vivimos en un país libre. Tenemos el derecho a gozar de la libertad de caminar por donde deseamos, sin que nadie nos moleste. No se trata tampoco de una extrema pobreza, que sin duda existe desafortunadamente. Algunas de estas personas van, medianamente bastante bien ataviadas. Las respuestas que nos ofrecen son siempre las mismas. No encuentro trabajo, todo está muy difícil, tengo un familiar enfermo, me falta el dinero completar el costo del boleto del bus y cosas por el estilo.
No se justifica pedir dinero cuando no se hace algo para obtenerlo
Al final, inconvincente la mayoría como para justificar el pedido de ayuda, que siempre resulta ser en dinero. Nadie en realidad solicita algo para saciar el hambre o calmar su sed. Quizás no sea sencillo encontrar trabajo, pero es menester buscarlo primero. Parado en una esquina es imposible encontrarlo. Que las cosas son difíciles, no es ninguna novedad. Lo es aquí en Sudamérica, en Europa y el resto del mundo. Cuando alguien está enfermo debe aparecer la solidaridad. Si no hay dinero para el boleto, entonces hay que hacer un esfuerzo y caminar.
El hábito no hace al monje, pero es necesario tener hábitos
Por lo tanto, muchas personas han perdido el hábito del trabajo. La voluntad para superar la adversidad. La capacidad de esforzarse y sacrificarse hasta revertir la situación y la decisión de luchar para salir adelante. En esas condiciones el único camino que al parecer han encontrado es la mendicidad o la ayuda estatal. Pero ellas no resuelven la situación, ni tapan ningún agujero. El pan debe comerse con el sudor propio, no el ajeno.Y si bien debe ayudarse al prójimo, nadie tiene la obligación de mantenerlo. El dinero no nace en los árboles hay que ganarlo.
Un desafío a la conciencia. El dinero se gana con trabajo.
La palabra en 2° Timoteo Cap 2-6 es clara y contundente. El labrador para participar de los frutos, debe trabajar primero. No hay trabajo dice el holgazán. Pero las aceras están repletas de hojarasca y las calles de desechos y nadie se ofrece para recogerlos. Cuando el gobierno decide contratar gente para la recolección y el barrido solo se presentan personas de más de 50 años. Algo está fallando y las causas no están en las aulas, sino en el seno de cada hogar. Allí se forja el caracter, lo códigos y principios que edifican a una persona.
Mandamientos y enseñanza tenemos. Proverbios 22-6. Instruye al niño en su camino, Y aún cuando fuere viejo no se apartará de él. Santiago 4-3. Pedís y no recibis, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
