¿Me voy o me quedo?

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Que hago… ¿me voy o me quedo?

Mensaje del Director:

¿Que hago, me voy o me quedo? No existe una sola persona en el mundo que no haya enfrentado esta duda, frente a la circunstancia de permanecer o alejarse de una situación o de un lugar. Nuestra propia identidad y suma de creencias y valores es puesta a prueba en tales ocasiones. La determinación que se tome y la forma en que actuemos revelará lo acertado o equivocado de nuestras desiciones.

En los comienzos de la humanidad, vemos a dos hombres caminando juntos hacia un destino al principio desconocido, pero estrechamente unidos por una misma fe. Si bien aun no sabían hacia donde se dirigían, lo hacían respondiendo a una voz y mandamiento de lo alto. Las promesas eran para uno de ellos, pero el otro caminaba por la elección del anterior.

¿Caminarán dos juntos si no estuvieran de acuerdo?

El comenzar a recorrer la senda junto a alguien no asegura que permanezcan unidos, tal aconteció con Abraham y Lot, que debido a diferencias al fin se separaron. La Historia bíblica nos muestra que Abraham alcanzó mediante su fe y desiciones la promesa de ser el padre de una gran nación mientras que Lot, terminó solo sin honra y en una cueva con sus dos hijas.

Lot y sus dos hijas

En Génesis cap 19-16, leemos acerca de los esfuerzos que los ángeles debieron hacer para que Lot, su esposa y sus dos hijas huyeran de Sodoma, la ciudad hundida en el pecado contra la naturaleza, que iba a ser destruida. En el versículo anterior, los enviados del Señor al amanecer, daban prisa al sobrino de Abraham para que junto a quienes pudo de alguna manera convencer para que no perecieran en el castigo a la ciudad, se pusieran a salvo.

La duda impide todo movimiento

Pero Lot, dudaba, porque Sodoma formaba parte de su vida allí moraba y no quería abandonarla, tanto era así, que fueron los propios ángeles que tuvieron que asirse de las manos de él de las de su esposa y de las de sus hijas y literalmente arrastrarlos para sacarlos de allí y ponerlos a salvo fuera de la ciudad. Así actúa la misericordia de Dios en la vida de las personas, pese a que Lot convivía con la inmoralidad.

No existe ningún mérito en nosotros para recibir alguna recompensa, pero el Señor es bueno y extiende su gracia para con nosotros en cada segundo de nuestra vida. Su deseo es que nadie se pierda. Jesucristo es la respuesta del Dios a nuestra necesidad de salvación, son las manos extendidas de Dios, tal como en la antiguedad se las brindó a Lot y su familia.

La promesa más segura de cumplimiento

En su infinita misericordia el quiere sacar a los que están presos en el presente sistema de cosas del mundo en que se vive hoy, lleno de violencia, desacato a la autoridad y actitudes inmorales, que la mayoría llama libertad de vida; según la orientaciones de cada cual y no según Dios.

¿Será Ud. como Lot que duda entre salir o quedarse o como la esposa de Lot que no pudo desprenderse de lo que dejaba en Sodoma y volvió su mirada atrás para quedarse inmóvil, o como las hijas de Lot que influenciadas por las costumbres de la ciudad, decidieron que lo bueno era saltar sobre todo principio moral para obtener lo que deseaban?

Acepte la oferta cuando es tiempo

Mano xtendida

 Oh se aferrarrá con toda la fuerza de sus manos a Jesús para encontrar por fin el lugar más seguro para Ud. y su familia para toda la eternidad? Porque los tiempos del Señor se cumplirán lo crea Ud o no, así que determine si quiere quedarse o irse cuando Cristo vuelva. Cualquiera sea su decisión sepa que está determinando donde pasará la eternidad.

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