Invariables en la Verdad, rechazando la falsedad.

Invariables en la verdad

Mensaje del Director:

Invariables en la verdad rechazando la falsedad y viviendo lejos de la mentira. El niño luego que comienza a hablar y comprender el significado de las palabras va adquiriendo hábitos de conducta. Ellos provienen principalmente de sus progenitores en el seno del hogar y así trasmitidos a las nuevas generaciones. Los padres deben comprender que cómo viven y hacen las cosas continuamente, provocan huellas indelebles en sus hijos. La práctica frecuente de esos hábitos hace que el cuerpo y la mente la adopten como algo natural. Estos hábitos conforman la personalidad de un ser humano. Cómo responde frente a los demás y las distintas circunstancias de la vida. Es algo individual que lo diferencia de las otras personas. Lo que se aprende en la infancia perdura en  toda la vida.

Invariables en las convicciones.

Conforme a lo que creemos es cómo actuamos. Hoy desearía hacerte una pregunta personal. No espero que me respondas, sino que reflexiones con honestidad. ¿Eres siempre justo o justa con tus semejantes? Si lo eres, entonces tienes un hábito excelente que te permitirá vivir en la verdad. Pero asegúrate que sea la verdad. Personalmente debo reconocer que en muchas ocasiones no lo he sido. He fallado muchas veces, ya que no soy perfecto. Lo confieso principalmente, porque es Dios quien dice que no hay justo ni uno. Esa es la pura verdad Él no miente, yo no puedo ni quiero contradecirlo. Nuestra lucha constante es entre la Verdad o la mentira. La Integridad o la corrupción. La Misericordia o la indiferencia, la Luz o las tinieblas. Vencemos en aquello por lo que creemos.

Invariables frente a las costumbres.

En contraposición a los hábitos que son individuales, las costumbres son colectivas. Desde que el ser humano salió de las cavernas y formó parte de comunidades, se crearon los grupos. Estos se constituyeron con personas con hábitos semejantes y se separaron de los de hábitos diferentes. Así comenzaron las primeras luchas entre seres humanos en la antigüedad. Y así las sufrimos hoy en la actualidad. Pensar diferente no es una opción válida para muchas personas. Sobre todo, en las cuestiones de la Fe. En más de 60 países, hoy los cristianos son literalmente perseguidos y masacrados. Sus Iglesias incendiadas, sus Pastores en la cárcel o eliminados. las familias separadas. La Costumbre es el odio de ciertos grupos. El delito de los cristianos, pensar diferente y creer en Jesús.

Invariables frente a la ceguera espiritual.

En la antigüedad un hombre “poderoso” le preguntaba a otro a punto de ser ajusticiado. ¿Qué es la verdad? Nunca sabremos si fue con interés de conocerla o para burlarse. Lo cierto es que si bien tenía ojos no tuvo la capacidad para ver. Tenía frente a él físicamente, la encarnación de la verdad, pero no el discernimiento para verla. La soberbia cegó sus ojos. Dios casi siempre alerta de algo que va a ocurrir, aunque la mayoría de la gente no se da cuenta. Tal vez fue Él quien sugirió el pensamiento en la esposa de Pilatos cuando dijo a su esposo. “No tengas nada que ver con ese justo”. Pero no escuchó y aun sabiendo que era inocente por temor lo entregó a la multitud y liberó a un homicida. El dicho continúa siendo verdad. No hay más ciego que el que no quiere ver.

Firmes en la fe.

¿Qué es la verdad, donde se encuentra? Cada hombre y cada mujer tiene su propia verdad. Invariables en sus pensamientos, se aferran a ellos con uñas y dientes. Actualmente hoy, hasta muchos religiosos se han creado un Dios a su medida. Un Dios permisivo, que les permite muchas cosas que la Biblia condena. Es tan bueno que no dejará que ninguno se vaya al infierno, haga lo que haga. ¿Qué tal una mentira blanca, un engaño o una imagen? Pero hoy, la verdad se pasea todos los días frente a las multitudes del mundo. La mayoría no lo percibe, pero habita, habla, convence y hace justicia. El propio Jesús lo llama, El Espíritu de Verdad, que el mundo no conoce. La tercera persona de un Dios trino. El Espíritu Santo, quien detiene al maligno hasta que él mismo sea quitado. Entonces comenzará el lloro y el crujido de dientes. Solo hay una salida para escapar de la noche que viene. Solo Jesús te puede ayudar. Despierta, porque tu  tiempo se acaba, como el momento de tu decisión. Abraza la Verdad cuando aun puedes.