Mensaje del Director:
Instruir en la verdad en el crisol del hogar. Todo niño aprende a actuar y responder de una forma determinada. Fundamantalmente por lo que ha oído y visto hacer a otros y lo que le enseñan en la escuela. También lo recibe por la interrelación con sus amigos y el entorno en que crece. Desde luego influyen las actitudes de los mayores que conforman su núcleo familiar o más cercano. Ello va moldeando su personalidad sumado a los atributos que ha recibido por herencia. Pero definitivamente el patrón que marcará su conducta se desarrolla en el crisol del propio hogar y de las actitudes paterna y materna. Los niños tienen un poder maravilloso de mimetización, oyen e imitan lo que hacen papa o mamá preferentemente. Luego suma una «inteligencia innata» que le permite llamar la atención de los mayores, hacerse oir y revelar su presencia.
Instruir con coherencia.
El conflicto se presenta cuando el niño o la niña encuentran groseras incoherencias. Lo que se le enseña y lo que ve que hacen a los adultos en realidad. ¿Cuántos años tiene esa criatura? Si tiene más de 5 años paga boleto de adulto, menciona el conductor del bus. Mire solamente tiene cuatro responde una joven mamá. Pero un leve golpe en su brazo le hace voltear su mirada. Entonces encuentra una tierna mirada de reprobación y una frase. ¡Mamá tu me enseñaste que no hay que decir mentiras! Suena el telefono en la casa de Juanita y su hijo pequeño corre a levantar el auricular. El niño oye una voz que pregunta ¿está tu mamá Jaimito? El niño inocentemente corre en busca de su madre ¿qQuién es pregunta ella? La dueña de la tienda de la esquina responde Jaimito. Ve y dile que no estoy dice Juanita. El niño perplejo no sabe que hacer, pero Juanita le dice imperativamente obedece.
Instruir es responsabilidad paterna.
Los progenitores no solo deben proveer casa alimento y vestido. Sino tambien de sólidos principios morales y la necesidad de una conducta honesta. Y eso solo es posible cuando se vive cotidianamente no solamente mencionarlo como tema de conversación. Nadie puede dar lo que no tiene. Dime con quien andas y te diré quien eres, afirma una conocida frase. La palabra solamente no obra el proceso de establecer conductas apropiadas si no va acompañada de actitudes. El niño debe observarlas a menudo, sin lugar a dudas en sus padres principalmente. El ser humano crece con esas desinencias, lo que dicta la conciencia y los valores adquiridos u ocultar sus principios. Lo que resulta conveniente porque provoca un resultado favorable u olvidar los valores. Cuantas veces se aceptan cosas que la moral y las buenas contumbres rechazan solo porque conviene.
Instruir es inculcar valores.
Casi sin advertirlo se van dejando de lado los códigos y los valores. Aceptando sin remordimientos aquello que se sabe que está mal solo porque lo necesito me gusta o lo quiero. La semilla plantada en los primeros años por fin ha dado sus frutos. Aún pese a haber aprendido a hacer lo bueno, tambien se convive con el mal. Porque lo que cuenta al final parece ser solamente, el beneficio obtenido y no tanto el cómo. Lo lamentable y triste es que no se sientan culpables por esto; ni tampoco responsables por las consecuencias. Aunque sin excepción deben saber que todo acto genera resultados los cuales es imposible eludir. «Se cosecha lo que se siembra» Tarde o temprano se obtiene la factura correspondiente de acuerdo a lo que se hace. No valen excusas o arrepentimientos tardíos. Todo acto genera consecuencias, buenas desafortunadas y trágicas.
Instruir es dejar huellas.
En una ocasión un padre alcoholico, notó que no quedaba una sola gota en su botella de licor. Afuera nevaba y el frío calaba hasta los huesos. Pero pudo más su necesidad que la razón y el sentido común y fué en busca de otra botella. Sus pasos quedaban impresos en la nieve pero él continuaba como si nada. En una curva del camino miró hacia atrás y le pareció ver una diminuta figura saltando en la nieve. Decidió esperar para ver de que se trataba. La figura fué aumentando de tamaño hasta que se hizo visible. Entonces reconoció a su propio hijo. Muchacho le dijo ¿Qué es lo que haces? El niño respondió alegremente ¡estoy siguiendo tus pisadas papá! Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. Proverbios 22-6. Solo existe una única posibilidad de encontrar paz y el rumbo correcto después que se pierde. Jesús unicamente provee perdón y nuevas oportunidades.
