5 pasos que deciden hoy, cómo será el futuro

Mensaje del Director:

El ser humano camina durante su existencia; sin estar plenamente consciente del rumbo donde le llevan sus pies. Es un movimiento casi autónomo de su propia voluntad. Pero aun en esa condición siempre llegará a algún lugar. Es notable observar que en muchas circunstancias alguien camina apresurado en una dirección y abruptamente se detiene. Luego vuelve sobre sus pasos. ¿donde iba? No se sabe. ¿porqué volvió? queda en una nebulosa. Así se desarrolla la vida del hombre en la tierra. No sabe a ciencia cierta hacia donde se dirige y por qué en ocasiones desanda el camino. Es muy difícil alcanzar una meta, cuando no se tiene claro hacia donde se quiere ir.

Una vida con propósito

Es necesario comprender y cuando más temprano se logre, que si no se tiene un propósito, la vida no tiene sentido. Estamos vivos enhorabuena, ahora ¿que hacemos con el tiempo que se nos concede?. La vida es eso, un corto período de tiempo. Es una gran verdad, que el niño después que nace comienza a envejecer. Entendamos que la existencia no es una carrera contra el tiempo, porque nunca lograremos ganarla. Es una oportunidad de vivir sabiamente, aprovechando al máximo cada minuto. Entonces procuremos sea el momento o edad que se tiene, usar con inteligencia el tiempo de que se dispone. Si eres joven, no lo pierdas, si anciano, exprímelo queda poco.

5 pasos en la correcta dirección

1- La búsqueda. El que busca encuentra. ¿Cuál es la meta? Resulta imprescindible definir qué es lo que se desea encontrar, para luego empeñarse en la búsqueda. Porque es absurdo buscar algo que no se sabe qué es. Si no existe un plan inteligente, es improbable llegar a la meta. Muchas personas fracasan en su vida por no saber o no poder priorizar. Si bien muchas cosas son importantes, hay una que está sobre todas. No es una opción, sino un mandamiento. Amarás a Dios. Aquí no existe controversia, estamos ante una orden absoluta. Pero el ser humano puede desobedecerla, tiene esa alternativa.

2- Decisión. Me buscarás y me hallarás si me buscas de todo corazón. Para el hombre y la mujer, resulta inaceptable amar a alguien que no sabe quién es. Pero Dios no es desconocido, se ha dado a conocer de innumerables formas y maneras en su creación. No obstante la persona tiene el privilegio y la oportunidad de conocerlo más íntimamente. Solo es necesario que tome la decisión de acercarse a Él, con devoción y genuino interés. Nunca se podrá encontrar a alguien más idóneo para desarrollar la más estrecha relación.

3- Instrución. Suele haber en la humanidad, personas que eligen vivir en la periferia de las cosas. Nunca se involucran con nada. Son como aquel que sueña en aprender a nadar, pero nunca se atreve a arrojarse al agua. No es posible conocer algo o alguien, si no se acepta un verdadero compromiso. ¿Cómo saber más acerca de Dios? Pues eso se logra por medio de su palabra y participar activamente en una congregación. No se obtiene solo con ir de visita, sino cumpliendo todos los requisitos para ser miembro. Entre ellos, la aceptación y el bautismo en las aguas.

4- La Conquista. Toda meta se alcanza con el esfuerzo necesario. Nadie obtiene algo de valor sin el necesario sacrificio. Lo bueno cuesta, Pero bien vale lo que cuesta si resulta ser lo mejor. Las promesas de Dios no se logran obtener con facilidad. Nadie levanta un edificio, solo con desearlo o una relación solo con pensarlo. Hay que hacer todo cuanto sea necesario hasta obtenerlo. Dios ha prometido dar el Espíritu Santo a quien se lo pida. No es suficiente extender las manos, hay que buscar con  total dedicación hasta recibirlo. No se puede ser un activo cristiano, vivir crecer y desarrollarse sin el poder del Espíritu Santo.

5- Matrimonio. Dice el Señor, que no es bueno que el hombre esté solo. Es decir necesita ayuda para vivir plenamente. La mujer para el hombre y el hombre para la mujer resulta ser la ayuda idónea, según el plan de Dios. De esta interrelación, el grado de compromiso mutuo, el sacrificio por el bien común y la posibilidad de engendrar, nace la familia humana. De una misma sangre Dios creó a toda la humanidad. Como analogía de la pareja humana, Jesús, llama a su Iglesia como su esposa. Ambos se nutren, se necesitan se aman y permanecen juntos. Nada los separa, están y estarán siempre unidos. 

 

Filed under: Crecimiento Personal

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