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Un Asunto Personal

Mensaje del Director

Cuando fuimos llamados por el Ministerio Evangélico primeramente al Diaconado y después al Presbiterio, lo hicimos con la íntima convicción de asumir una gran responsabilidad personal. Hoy después de casi un cuarto de siglo, mantenemos la misma actitud y pensamiento y como tal, funcionamos. No soy de las personas que “se preocupan” soy si, de los que “se ocupan” de la Salvación en primer lugar, de la Salud y Calidad de Vida en segundo lugar y del bienestar de las personas en último término.

Con los ojos abiertos

Una sencilla mirada por cualquier calle montevideana o del interior del país, nos revela la condición física de las personas, desde la extrema delgadez hasta el sobrepeso y la obesidad y esto sucede en todas las clases sociales, independientemente de la edad, condición financiera, nivel cultural o intelectual.  Ahora bien; ser delgado no significa estar sano y tener sobrepeso tampoco significa estar enfermo, por lo tanto es imprescindible conocer cuál es el estado real  de nuestra salud. Eso se consigue con una consulta médica y una visita al nutricionista.

¿De quién es la responsabilidad?

Sin duda que es responsabilidad de cada cual, mantenerla cuando se goza de buena salud o de intentar recuperarla cuando se pierde. No es una actitud inteligente culpar a agentes externos por el deterioro de nuestra calidad de vida y aunque ellos evidentemente colaboran, no son la única causa. La fundamental es que solamente nos ocupamos de nuestra salud cuando sufrimos algún percance. Es irónico y penoso ver que las personas cuidan más su vehículo, su mascota, su status social antes que su propia condición sanitaria.

¿Es suficiente solamente con hablar?

El ser humano es proclive a hablar antes que a escuchar. Tan es así que muchos hacen de la palabra su modo de vida, opinan acerca de todo, en forma trivial, superficial o polémica buscando la interactividad con el oyente. Pero nunca se realiza en forma ejecutiva, el hecho es hablar para entretener pero sin comprometerse. No soy un Pastor que solo se ocupa de predicar un mensaje, para despertar el espíritu dormido de la gente, o alimentar el alma de los miembros de la congregación, sino me ocupo también de la salud del cuerpo, por ello proveo desde las páginas de internet, el canal de youtube o los programas radiales por internet, de abundante información de fuentes confiables y comprobables, acerca de mantener o recuperar la calidad de vida, eso es algo más que palabras.

¿Por qué se enferma la gente?

La Ciencia puede darnos algunas respuestas, las filosofías y religiones, las más variadas y el imaginario colectivo muchas más. Personalmente prefiero concretarme en que nuestro cuerpo, como toda maquinaria compleja, sufre con el paso de los años un deterioro natural. Estamos sometidos todo el tiempo a agresiones ambientales, mala nutrición, poco o nulo ejercicio físico con lo cual es difícil mantener una buena masa corporal y el peso adecuado y no me refiero solamente a hacer algún deporte, sino simplemente a hacer algo, moverse, estar en actividad.  Además del stress de una vida inclinada hacia el consumismo, que hace sufrir por cosas que se desean ardientemente pero que no se pueden alcanzar y una verdadera batería de pensamientos nocivos que atacan y destruyen la salud.

¿Somos lo que comemos?

Se suele decir muy comúnmente que somos lo que comemos, pero en realidad no estoy de acuerdo con tal definición, la cambiaría por la más exacta “somos lo que pensamos”. Nuestra vida se rige por pensamientos, de acuerdo a lo que pensamos eso hacemos; ya que todo pensamiento lleva a una acción determinada. Si una persona honestamente desea un cambio cualitativo en su vida, deberá cambiar su mentalidad. Cuando se cambia de mentalidad, se harán cosas diferentes, única forma de cambiar el rumbo de una vida.

¿Qué busca la gente?

Soluciones rápidas para cualquier dificultad. Algo que les solucione algún problema rápidamente o un milagro que cambie sus vidas. Se sorprenden cuando les formulo la siguiente pregunta ¿cuál es el área de su vida en que se sienten más insatisfechos? Las respuestas suelen ser las más variadas, pero revelan que cuando hay una necesidad no satisfecha, allí existe el germen de un problema que es como una bola de nieve y la probable raíz de toda dificultad.

¿Puede ser para ayer?

Vivimos en un tiempo en que queremos todo instantáneo, nadie desea esperar por lo tanto se buscan soluciones rápidas o un milagro. Frente a esa demanda aparecen ofertas de todo tipo. Como Pastor Evangélico, creo en milagros, los he presenciado, he orado por personas y se han sanado en el momento y otros han recibido una manifestación sobrenatural, es real y lo afirmo con toda honestidad, pero también reconozco que muchos no son sanados y otros a pesar de su fe, no reciben ni sienten ninguna manifestación. Esto es algo que no le dicen en otros lugares, lamentablemente no todos son sanados ni todos reciben milagros.

Testimonios

Los testimonios que Ud. escucha impactan emocionalmente a cualquier persona normal, eso es evidente, no podría ser de otra manera, pero son testimonios de personas que han recibido algo, jamás va a escuchar un testimonio de quien fue a buscar algo y regresó sin encontrarlo. Quien recibió algo está loco de la vida, pero el que no pudo lograrlo es quien necesita un trato especial, a la esperanza le sigue el desaliento y de estas personas pocos se ocupan, nosotros sí, porque ellas merecen toda nuestra atención y cuidados. No puedo dejar que vuelvan a su hogar con la pesada mochila de la desesperanza, porque siempre algo se puede y se debe hacer para ayudarlos.

Calidad de Vida

Llegamos al punto, no se trata de vivir más; sino de vivir mejor, de agregar vida a los años. Me he,  vinculado con centros que tratan con la calidad de vida, en el primer mundo y también en mi país Uruguay, son entidades de prestigio, experiencia y logros comprobables, por favor vea los enlaces en la columna de la derecha. No tengo todas las respuestas ni todas las soluciones, soy un hombre de fe, fiel al llamamiento, no niego los milagros, pero tampoco el alcance de la ciencia y la Medicina, y desde luego no soy un vendedor de ilusiones. Además le recuerdo que para mirar hacia arriba, primero; hay que tener los pies bien afirmados en la tierra.

La necesidad que apremia

Es necesario mirar más allá del milagro o la sanidad que son temporales, más allá de los recursos de la Ciencia y los adelantos de la Medicina que tienen límites, más allá de las promesas de las filosofías y las religiones que varían con el paso del tiempo, por favor, mire la tumba de los que ya se fueron y que es solo una cuestión de tiempo, cuando nos tocará a Ud. y a mí, pasar por esa experiencia. Quizás entonces algo se despierte en Ud. y pueda comenzar a sentir, esa vocecita que desea ser escuchada y que siempre se negó a oir y que le repite constantemente.

“Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en Mí aunque está muerto vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí; no morirá eternamente

¿Puede creer esto? Es un asunto Personal