Mensaje del Director
No los conozco, aléjense de mi hacedores de maldad. Que profundamente aterrador será que cuando algunos se presenten delante del Rey de Reyes y Señor de Señores (y todos tendremos que presentarnos delante de El) esperando recibir una abundante recompensa y nuestro Salvador les dirija estas terribles palabras ¿sobre quienes el salvador pronunciará esta desgarradora sentencia?
Algo en que reflexionar
Esto es algo sobre lo que todo creyente y seudo creyente debe reflexionar a conciencia, no importa en que actividad se desempeñe o cargo que ocupe, porque después de esta sentencia no hay nada más que se pueda hacer, sino descender al foso más negro e insondable de la eternidad, sin Cristo y un tormento atroz como compañero inseparable.
Una sentencia irrevocable
No dictará esta sentencia sobre los agnósticos e incrédulos que no creen en sus palabras, estos tendrán su parte, sino sobre unos cuantos que en su nombre y con apariencia de verdad habrán hecho cosas que el no aprobó de ninguna manera. ¿Cómo es posible que alguien utilizando el poderoso nombre de Jesús realice algo que después el propio Señor rechazará? Sin duda alguien que vive en el engaño, por cuanto aquellos que intentaron concientemente «os conjuro por Jesús, el que predica Pablo» recibieron tal castigo que huyeron desnudos y heridos o Simón el mago quien tampoco logró su propósito.
Nada permanecerá oculto
Parece poco comprensible, pero seguramente, todo tiene una explicación y hoy trataremos de encontrarla en las páginas de la Biblia aunque reconocemos que no es tarea sencilla, pero buscando con sinceridad, es más probable que nos acerquemos a ella y encontremos respuestas que impidan a muchos caer en el abismo. No me resulta agradable hablar sobre esto, pero es necesario hacerlo, no sería un siervo útil si callo y no advierto a todos de las horrorosas consecuencias de la obstinación.
¡Acaso no fue Jesús quien concedió la autoridad?
Nuestro Señor pronunciará esta sentencia inapelable en el día del juicio. Aléjense de mi, no los conozco hacedores de males. Preste atención a lo siguiente El hablará en tiempo presente ¿que hacen entonces algunas personas hoy para que en ese día venidero sean desechados de esa horrible manera? ¿acaso no fue el propio Señor Jesucristo quien en Marcos 15-17 habló acerca de las señales que seguirían a los que creen? El Señor no niega que se hayan hecho milagros o expulsasen demonios, sino que nunca los conoció.
No es suficiente con creer
Bueno aquí está una de las puntas de la madeja, hablo de una porque hay varias. No basta con creer (el diablo y los demonios también creen) a la fe debe seguirle la obediencia ¿No fue Jesús quien dijo, por qué me llamáis Señor Señor y no hacéis os que os digo? La autoridad que Jesús concede está disponible solo para los que obedecen y actúan en sujeción a sus mandamientos, porque la desobediencia o rebeldía es como pecado de adivinación y la obstinación como pecado de idolatría y conocemos el fin de los tales.
Su palabra no pasará
Nada cambiará la decisión del Señor en su día, inútiles serán las reclamaciones con las cuales muchos intentarán argumentar por lo que en su nombre hicieron, está escrito no las va a aceptar, despierte, por lo tanto hoy, aún hay tiempo para examinarse a si mismo arrepentirse y santificarse. Es necesario obedecer y vivir en comunión con el creador, entonces si; utilice la autoridad que El concede, de lo contrario estará abriendo una puerta de par en par a un poder extraño y engañoso y colocándose Ud. mismo en el grupo de los rechazados.
El deseo del Corazón
Deseo que recuerde las palabras que siempre digo cuando tengo oportunidad. Cuídese de presentarse con reclamaciones delante del eterno. Para El nuestra justicia es como inmundicia no hay mérito en nosotros. Nadie puede ganar la salvación, es un regalo gratuito, pero si se puede perder y ésta es una forma segura. Dios ha dicho que no desea que ninguno perezca sino que todos alcancen la salvación ¿por que entonces se empeñaría Ud. en perderla?
